jueves, 10 de julio de 2008

ojos glaucos

- ¿Cómo estás?

Me pregunta con suave y pausada voz al otro lado del teléfono.

- Bien estoy

Y para despejar las dudas

- ¿Sí estás bien?

- Sí, estoy bien

Es que se aprende a seguir; que las cosas siempre se pueden resolver y las que no, ya se verá. Nada es tan grave si todavía se puede reir, llorar, emocionarse y sentir.

- Si, estoy bien. No te preocupes, aprendí a estar bien.

- ¿Vale la pena tanto trabajo por muy poca paga?

Eso me contaste uno de esos días en que salimos juntas, mientras regresábamos una mañana; te lo dijo él que era tan calmado y sereno, él que repartió alegría hasta los noventa y nueve años. Si, valió la pena porque te gustan las plantas y los cultivos.

Te recuerdo en cuclillas sacando cebollas de la tierra, escogiendo espinacas, recogiendo aguacates; claro que no te ayudaba, si me distraía seguramente con la forma de los tallos, de las hojas, con el viento...y tu tan paciente.

No, ya no te gustan los taxos y no porque tengan ese aroma único o porque sean agridulces o porque en otros lados les dicen curuba; tampoco porque sea una passifloraceae. No, es que de tanta cosecha, tanto seleccionarlos, repartirlos e inventar que hacer con su jugo ya no los quieres más, aunque todavía hay en el jardín una mata que crece y de la que cuelgan las flores rosadas de pistilo largo y los frutos alargados vestidos de amarillo pálido aterciopelado.

- ¿Que la mata la cuida él?

- Si, ya lo sé.


piano a través de la pecera, originally uploaded by dibufoto.


Como sé lo bien que se siente cuando vuelve la magia de sentarse en la tercera grada frente al piano y tu en él tocando a Chopin:

- taraa ta ta ta taa tiraa ta ta ta taa tarai ra ra ra ta ta



- Si, estoy bien. No te preocupes. ¿Cómo no voy a estarlo?

Imposible, si pienso en tí y escucho tu voz desde lejos y veo tus ojos, tus lindos ojos y entonces sonrío.

-Tus ojos son "glaucos"

- ¿Recuerdas que te lo dije muy segura?

- ¿Que de dónde sacaba esas tonterías?

La culpa fue de ese poema, el de "las glaucas ondas del abismo": "Hay tardes en las que uno desearía embarcarse y partir sin rumbo cierto y silenciosamente de algún puerto irse alejando mientras muere el día emprender una larga travesía y perderse despúes en un desierto y misterioso mar no descubierto por ningún navegante todavía".

- No, no recuerdo la puntuación. Sí que es "Emoción Vesperal" de Ernesto Noboa y Caamaño. Sí, que sólo entendí que la olas glaucas eran del mismo color de tus ojos.

Y está tu fortaleza; tu siempre serena y tranquila aun en las urgencias. Y también cuando preparabas sabores con recetas, precisas, perfectas...el ajillo, la trucha, el mousse de piña, los dulces de higos y de guayaba. El punto "cuando se ve el fondo de la olla" o el almibar de bolita flotando en el agua, la masa de pan para finados, la colada morada y la inmensa olla de fanesca (sin tomate, porque no se le pone tomate, eso dices)... o los helados de mora y obvio, de taxo.

- Si, estoy bien. No tienes que preocuparte. Me enseñaste a estar bien.

Ahora el tiempo es para que te preocupes más de ti misma, te cuides y te mimes. Para que disfrutes más de las lecturas, de los libros. Hace poco el, también por teléfono me decía

- Está leyendo, sólo lee...

Así ha sido siempre, tu descanso es sumida en la lectura, siempre con libros. Y tantas historias nos contaste de chicos. Cuántos autores leí porque tu los leíste.

- Es tiempo de leer más. Es tiempo de cuidarte. Prométeme que lo harás

No necesitas cansarte, no hace falta correr tanto ni imponerse tantas tareas. Es tiempo de juntos disfrutar más cada instante; que disfrutes sus mimos, sus cuidados como el disfruta de los tuyos. Si, es que son tan afortunados ambos, se tienen el uno al otro, siempre se han tenido.

-Si, estoy bien... si te sé bien.