hay días en que, como el de hoy, se instala el silencio.
No oigo las voces de los otros aunque muevan la boca o gesticulen; sigo mi camino sin saber de los ruidos callejeros por más que la ciudad luce saturada.
Hoy nada me llega, excepto el olor de alguna planta y a lo lejos la voz de una mujer que me traspasa; es el único sonido con sentido y con-sentido.
Porque hay días en que, como el de hoy, me basta el silencio.
No oigo las voces de los otros aunque muevan la boca o gesticulen; sigo mi camino sin saber de los ruidos callejeros por más que la ciudad luce saturada.
Hoy nada me llega, excepto el olor de alguna planta y a lo lejos la voz de una mujer que me traspasa; es el único sonido con sentido y con-sentido.
Porque hay días en que, como el de hoy, me basta el silencio.