martes, 10 de junio de 2008

amiga querida


violeta en noche de lluvia, originally uploaded by dibufoto.


en el invierno eras feliz con un ramito de violetas.

En Santiago el invierno debe estar más triste porque te has ido y las violetas más intensas para despedirte.

Esta es una de las violetas de mi madre, de quien me dijiste muchas veces que te impresionó su dulzura.

En Quito hoy llueve como en invierno y por eso te regalo esta, una violeta de la ciudad que tanto quisiste, de esta tierra que te acogió en el exilio, en la que creció tu hija y nacieron dos de tus nietos. A la que diste tanto formando pintores, creando y trabajando también por los pobres. De esta ciudad que hiciste también tuya.

Aunque hoy no te habrán faltado ni te faltarán mañana los ramitos de violetas, mi querida amiga, mi maestra de dibujo, pero más que de dibujo de la vida, de consecuencia en las luchas, maestra de alegría, la que fuiste como otra madre, la que admiraba los dibujos de mi padre como el admira los tuyos.

No estaré para despedirte, pero me consuela el saber que mis hijas estuvieron porque te querían desde que nacieron.

No estuve hoy cuando tantos corazones se deben haber unido para no dejarte sola, para devolverte el cariño, la mano como tu la diste a tantos: los trabajadores, los exiliados que vinieron a estas mismas tierras, los perseguidos que estuvieron en tu pensamiento solidario, los pobladores que aprendieron creando a ser más libres, los mendigos de la calle, tus mendigos, esos que buscabas para hablarles, para que no tuvieran hambre, los que dibujabas para denunciar la injusticia.


Hoy deben ser muchos los que te acompañan en Santiago en tu despedida, tu hermana, tus hijos, tus nietos, los artistas, los pintores, los vecinos, los jóvenes, los niños, los de tu partido, los amigos de tantas luchas, los amigos de la vida, tus viejos y tus jóvenes amigos.

No estaré mañana para tu última despedida, por eso esta violeta, sencilla y bella como era tu vida, mi querida amiga Carmen Silva.