en medio de la tarde
nubarrones negros
en el horizonte
apenas dejan pasar
destellos
de lo que queda de un
sol resplandeciente
de esos que
plenos de luz
traen
sueños y alegrías
y que un día
descienden del cielo
para sumergirse
en voraces
y bravos mares
mientras
la naturaleza
contempla atónita
sin comprender
por qué el sol
también tiene días
oscuros
de nubes de tormenta