es circular la vida, dicen. Que energías vienen y van, cuentan.
La existencia, en ese va y ven, se desliza y no quiere dar pasos ni hacer ruido. Procura no despertar al tiempo. No quiere que voces antiguas vuelvan, y no porque el reloj al dar marcha atrás corra el riesgo que las manecillas declaren locura temporal; no, es solo que quiere evitar perder la paz que ha ganado si se aventura, en lo que sabe bien, es el mismo camino ya andado.
Es por eso, y por las dudas, que cuando, con un extraño presentimiento el pasado se acerca, se exilia, con cautela, en el fondo mismo del silencio.