miércoles, 23 de noviembre de 2022

Pablo

Iba de regreso a Santiago. De pronto se abrió la cortina que separaba a los pasajeros de "primera" de el resto y apareció Pablo, caminó hacia mí y me  preguntó si el asiento contiguo estaba desocupado. Miré a los lados, pero era conmigo; apenas asentí y se sentó, tomó a mi hija en sus brazos y empezó a jugar con ella. No paramos de conversar de la vida, sobre nuestros países, de música y tantas cosas más, como si nos hubiésemos conocido de siempre hasta que, faltando poco para aterrizar se despidió cálido, cariñoso cual viejo amigo, ya debía volver a su asiento. Iban directo a Buenos Aires, al Chile en dictadura no podían ingresar. 

Una hora antes en el aeropuerto estaban ellos, Pablo Milanés y Silvio Rodríguez. Pablo, sencillo y comunicativo. El segundo distante, frío, con un dejó de orgullo que lo alejaba más y que lo ha alejado en el tiempo por seguir siendo fiel peón del gobierno cubano. 

En el momento en que sostenía a mi Florencia, de un año, que quería caminar pero aún se tambaleaba, se acercó Pablo y me preguntó si iba a Santiago. La noche anterior, última en Quito en 1984, había ido a su concierto y todavía vivía en esa nube de emociones recargadas, esa mañana, porque iniciaba una vez más un viaje a la ausencia y a la vez a la vida que ya amaba en ese Chile dolido.

Aún ahora, décadas después, no salgo del asombro, de la emoción y la incredulidad frente a ese inesperado compañero de viaje en el vuelo más enriquecedor y emotivo que he tenido. Fue descubrir en Pablo a una de las personas más entrañables, cálidas, cariñosas y amables que he conocido, al poeta ser humano, al hombre sencillo y cercano que respiraba detrás de sus canciones.

Entonces, y mucho antes, ya Pablo era crítico al régimen cubano y había vivido en carne propia la represión, había estado preso en esa Cuba que necesita escribir su historia sin hambre y sin que otros, los que controlan el partido y el país, la escriban, para poder elegir libremente su camino.

Buen viaje querido Pablo Milanés, descansas ya de esa larga enfermedad, ahora vuela libre. Acá nos quedan tus canciones llenas de humanidad. 

Escribo esto el 21 de noviembre de 2022, acaban de anunciar la muerte de Pablo y las lágrimas se hacen letras. 

Este enlace es a un documental que acerca y  recuerda a Pablo Milanés, ese hombre que cantó humanidad y que ya no está https://youtu.be/ZT-IZ4iYGVg .

 


Esperando el milagro, de Pablo Milanés (fragmento)

 Publicada el 21 de diciembre 2020




viernes, 1 de abril de 2022

Si despiertas

 Si despiertas en la mitad del sueño de otro y te das cuenta que tu historia es el libreto de su sueño ¿lo despiertas para hacerte presente o guardas silencio a que no despierte para llegar hasta el final?

(1 de abril de 2009)

martes, 15 de marzo de 2022

Sin atrevernos a decir ojalá

 Hace exactamente dos años, a estas horas, estábamos oficialmente en cuarentena "por un par de semanas, tal vez", sin imaginar siquiera que en la vida de todos se iba a normalizar la virtualidad, el hablar con caracteres, el mirarnos en pantallas;  atenorizados, enfermos, añorando a los que ya no están, a la espera de poder regalar de nuevo abrazos, con la duda de si se podrá y sin la confianza de antes; sin atrevernos siquiera a decir, en voz alta, ojalá...

miércoles, 9 de marzo de 2022

Te conviertes en migrante

 Desde el día que se parte a otro destino para quedarte en él te conviertes en migrante y aunque se regrese al origen se sigue siendo migrante. A los códigos del país de nacimiento se suman otros, a las vivencias un cúmulo de nuevas, diversas, intensas y más aún si los años vividos en otro lugar superan en muchos los vividos en el país de origen.

Y al volver nada es lo mismo, por más que a quienes se quedaron les parezca que siguen siendo los mismos y que aunque te fuiste sigues siendo igual; la mayoría no se da cuenta de cuánto cambiaron y que los que nos fuimos aunque conservemos lo esencial somos otros-diferentes y que el estar de vuelta no vamos a volver a ser los mismos y que no somos ni mejores ni peores, simplemente somos convertidos en una suma de acentos, palabras, sonidos, gestos y gustos, sabores, historias propias y parte de otras historias y llevamos incluso tradiciones adquiridas que no sólo las conocemos, sino que también, junto a aquellas con las que crecimos, las sentimos propias.

Cambia la forma de mirar las cosas, cambian las prioridades y el sentido de la vida, cambia el sentido de las distancias y de los cariños muy cercanos y no tanto, porque hay afectos dispersos de los que pasaron por donde estabas y se hicieron parte de los cariños para luego marcharse a otros lugares, a veces muy lejanos. Esos son otros migrantes que saben, al igual que cada uno de los que nos hemos ido, que así como es posible vivir con toda la intensidad y todo lo que somos en un lugar es posible hacerlo en cualquier otro, no importa dónde, y que todos serán tus lugares, propios y al mismo tiempo ajenos, tan ajenos, incluso, como aquellos que una vez fueron propios.

sábado, 15 de mayo de 2021

Agua de riubarbo

 La vida aquí estaba marcada por el tono rojizo del té de riubarbo y su sabor agrio; mi abuela lo cultivaba y lo que me hacía ilusión al viajar a vivir en Chile era saber que allá se daba, pero no sabía que sólo en la zona austral. Alguna vez llegó de Punta Arenas dulce de riubarbo y fue la felicidad total.

jueves, 1 de abril de 2021

Música, perseverancia y fortaleza: "reconstruirse desde el alma"

Había transcurrido cerca de un mes del terremoto del 27 de febrero de 2010, de intensidad 8,8 en el epicentro en el sur de Chile, cuando Canal 13 publicó este reportaje sobre los jóvenes músicos de la Orquesta Juvenil de Curanilahue bajo el título "La música esperanza a la empobrecida Curanilahue". Entonces lo guardé por lo que significaba en términos de fortaleza y perseverancia en medio de la destrucción y el desconcierto ocasionado por el sismo.

El proyecto de orquesta comenzó con Javier Santamaría, maestro de violonchelo, en el año 1995 y al año siguiente se consolidó como Orquesta Juvenil de Curanilahue, por la que han pasado cuatro generaciones de jóvenes músicos.


 

viernes, 26 de marzo de 2021

De girasoles

Nada más rico, adictivo, distractivo e inútil que comer pipas...¿sera por eso, y para no aburrirse, que los girasoles se dedican a encerrar sus semillas en sobrecitos duros y alargados?

miércoles, 11 de noviembre de 2020

La música es como la vida

 La música es como la vida. Cada uno elige, es algo muy profundo. 

Es sentir, reir, emocionarse, ponerse triste también; es vibrar al descubrir sonidos y redescubrir otros. 

Es tan vital como la vida  y por eso es tan necesario poder elegir qué escuchar.

lunes, 24 de febrero de 2020

Nada

¿y si de pronto se abre una puerta con una escalerita en medio de la nada que conduce a ninguna parte y subes por ella hasta ningún lugar?

lunes, 30 de diciembre de 2019

Alteridad


Falta tan poco para que levante vuelo el 2019 y parta con un rico e intenso sabor a familia y encuentros, momentos únicos en Berlín, Praga y aquí.

Pero también se va sencillo, o más bien dicho piolita, pero no por eso menos cargado de aprendizajes, crecimiento y de esas cotidianas nostalgias y lejanías.

¡Agradecida! Nada de qué quejarse, aunque motivos puede que no falten, pero ¿qué sentido tendría hacerlo cuando tan de cerca la vida a otros les pone a prueba y les lleva al límite? 

Es entonces cuando se impone como necesario el pensar en el otro, en ese uno-otro que porque las instituciones no funcionan siente en carne propia que su vida se achica y ve cada día cómo se le acerca la parca, o por quien se juega por sus convicciones y no teme denunciar inequidades, abusos, corrupción y violencia y que al exponerse, porque dice lo que vive y piensa, acepta el desafío que hacerlo conlleva; por quien es discriminado por venir de otro lugar al no poder vivir en el suyo propio o porque su dios no es el mismo que el dios del de al lado o lo que es peor,  que a nombre de Dio sufra ataques porque en su intimidad de mujer optó no ser madre o porque su opción sexual es distinta a la del otro.

Como el mirlo, el 2019 pronto levantará vuelo, pero ojalá que con el no se pierda el sentido de alteridad, tan necesario y que donde no esté presente, antes de que se vaya sean muchos los que lo adquieran.


domingo, 20 de octubre de 2019

Cuando el corazón se aprieta y se achica

Entonces es cuando me percato que me cuesta tanto entender los códigos de acá, que no fluyen naturalmente y me siento más de allá.

El nacer en un país no te hace de él, es la vida cuando la has vivido intensa, tangible, llena de afectos, de eternas charlas y reflexiones francas, sin tapujos ni miedos y de sentires comunes compartidos;  es esa vida la que te hace y te brinda el sentido de pertenencia a un lugar.



jueves, 8 de agosto de 2019

Impresión, sol naciente

De esta pintura había una reproducción en la casa de mis abuelos, la veía casi a diario, si no todos los días y me quedaba absorta pegada a esa proyección de la luz en el agua. Con ella aprendí sobre Monet cuando bien chica, y aprendí sobre el impresionismo y aluciné con lo que hicieron sus representantes...aún lo hago y divago sobre la habilidad para captar la luz y las formas en un determinado instante, en ese, no en otro.

Sin siquiera comparar, pero jugar con una cámara en algo se aproxima y se parece, sólo que no tiene lo perenne de la tela, el rastro del pincel, la espátula y el olor a pintura (amo el del óleo, aún no me convence el acrílico) y la capacidad de transmitir sensaciones del momento (debería volver a sentirlos, tocarlos, reconciliarme con el regalarles tiempo a esos materiales....)

domingo, 14 de julio de 2019

martes, 17 de julio de 2018

Conflictos de identidad

 Cuando casi toda la vida has usado un sólo nombre con el que te identificas, pero para los que te conocieron desde chica y los parientes siempre tendrás nombre compuesto.


jueves, 10 de marzo de 2016

Cumpleaños migrantes

Los cumpleaños invitan a regalarse, no a esperar regalos. invitan a pensar en nosotros mismos, en qué hemos hecho y en qué queremos estar.

Así, hace tres años, luego de pensar y compartir con mis hijas, tres años más atrás, una idea que me rondaba y que se convertía en deseo y propósito, me regalé un pasaje a Quito y el 10 de marzo del 2013 llegué a esta ciudad después de casi 32 años en Santiago, años muy intensos, vitales, llenos de cariños y gente entrañable, de crecimiento, alegrías, tristezas, aprendizajes...en fin, esa historia mis cercanos, que son quienes importan, la conocen.

Como siempre digo, una vez que te fuiste te convertiste en migrante y al volver lo sigues siendo, inevitablemente. Ahora, acá sigo paso a paso tratando de entender a este país, a su gente (mi gente), la capacidad de asombro me alegro de tenerla intacta, aunque duela, genere contradicciones, rabias, impotencia ante muchas cosas; pero también intacta para seguir sorprendiéndome con tanto color que nos rodea, tanta maravilla cotidiana en el entorno, tantas cosas que hay por hacer, corregir y tanto por decir.

Entre el primero y segundo años con la cámara colgada del cuello, con el lente listo y su incesante y alucinante clic, recorrí calles, plazas, celebraciones, comparsas, procesiones, paisajes, me mezclé entre la gente, me hicieron limpias, bebí del mismo vaso de todos puntas, aguardientes, comí y probé delicias. Pude aprender más y escribir, sobre cosas grandes, importantes como son la identidad, tradición, diversidad, manifestaciones culturales. Hacía mucho que no había disfrutado tanto.

Ese año tan intenso me hace sentir profundamente afortunada por haber podido compartir no sólo la algarabía de tanta gente que festejaba y expresaba su identidad, sus tradiciones, sino también la tristeza por como ellas se pierden, se tergiversan. Esa maravillosa posibilidad de registrar la vida se terminó hace justo un año y por eso no escribí nada sobre ese segundo año. Había pena al comprobar una vez más que en este país la cultura no importa...así como otras cosas fundamentales que cada vez importan menos.

Ahora, en este tercer año recorro Quito diariamente desde el centro-norte hacia el sur, hasta la altura de Chillogallo. Entre ida y vuelta son como 2 horas y media de viaje diarias, de respirar las partículas que botan los buses en humaredas, de mirar el hollín alojado en las paredes de algunos sectores del trayecto; pero también son un espacio para día a día sorprenderse y emocionarse con esta ciudad llena de contrastes, de postales indescriptibles junto a realidades tristes, dolorosas, profundas. Colmada de postales que una junto a otra muestran rincones cambiantes por efecto de la luz y que de un día a otro lucen diferentes; habitada por personas que no sonríen, que viajan en los buses o en el trole como cargando la vida con dificultad, gentes que suben cuestas inclinadas hacia adelante o que bajan casi dando saltitos por el declive; de cuestas con graderíos que parecen que llegan hacia el cielo azul-intenso y que tientan a bajarse a la calle para subirlos en busca de algún otro rinconcito que emocione, alguno de esos que tienen un algo que llega adentro y conmueve.

Esto, sin embargo, no quiere decir que no ronden las nostalgias, morriñas, saudades. Es imposible, es inevitable. Tampoco quiere decir que la familia, las amigas y los amigos que se quedaron en el sur del mundo o los que están en otros sitios no sigan ocupando ese lugar importante, potente, grande en el corazón. No quiere decir que no me importe que mis dos soles estén en lugares lejanos. Tampoco quiere decir que todo está ya en su lugar, al contrario, todo sigue acomodándose y seguirá así, porque no me interesa convertirme en una persona anclada a las rutinas por los siglos de los siglos amen....

Ahora estoy aquí y seguiré aquí...pero nadie dice que algún día, algún lejano día, no me de por volar a otros confines.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Tras un muro


Untitled, originally uploaded by dibufoto.


Según me han contado mi madre, en esta casa a la que le erosionó la vida, vivía un cura muy pobre que dibujaba mapas, mi abuelo ingeniero lo conocía. Eso hace más de sesenta años.

Está tras un muro, más atrás de otra casa.

Algunas veces, la única vieja pared visible desde la azotea se ilumina con esa tonalidad especial de algunas tardes.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Paisaje a cuadros

El paisaje de montañas con superficie a cuadros es uno de los tantos que hacen diverso a este país. Algunos más áridos, otros extremadamente frondosos y verdes, cumbres nevadas y un mar de playas tibias y extensas que forman un conjunto hermoso, pero sobretodo armónico.

Le habita gente que le otorga identidad desde la diversidad cultural. También le habita la diferencia, y en este más bien corto andar entre la gente de mi país, los paisajes me resultan algo ajenos y dispares.

En la multiplicidad de entornos algo que me llega y no termina de hacerme sentido es que ya no se conversa, se ha perdido esa característica que hacía que las diferencias se encontraran y que permitía, aun entre las posiciones más distantes, un acuerdo tácito de convivencia y de tolerancia que le otorgaba espacio a la armonía.

Ahora pareciera que los códigos han cambiado (o confundido):  por un lado la intolerancia oficial que se manifiesta desde una especie de permanente enojo que cierra las puertas del diálogo frente a los intentos por lograr una expresión abierta, sin tapujos pero a la vez observante del respeto hacia el otro.

Se escuchan coros discordantes que no se encuentran, de los que reclaman por ser partícipes de la construcción de país desde espacios rechazados por el poder, los que mediante la reflexión y la comprensión de lo que sucede, que buscan expresarse sin encontrar espacios. La capacidad de diálogo se ha diluido por el control oficial y se ha instalado una cierta incapacidad para conciliar posiciones en torno a una idea común en la que prime la convivencia democrática.

El paisaje a cuadros también se pierde, al igual que el paisaje que entreteje el pensamiento diverso, por la falta de incentivos.

La diversidad de ideas en nuestro país frente a un poder autócrata que busca que se uniforme todo y que no permite que confluyan todas las formas de pensamiento,

Los paisajes a este paso perderán su característica. La diversidad está rota y de no haber cambios, es difícil que pueda recomponerse...


miércoles, 20 de noviembre de 2013

jueves, 3 de octubre de 2013

Una semana hace tres años

Decir "semana presencial" suena frío, cuando fue un encuentro intenso en el que hablar de derechos humanos no era para terminar un diplomado sino un idioma común de quienes estuvimos allí, cada uno desde sus propias experiencias, algunas cargadas de más dolor por haber crecido bajo esas palabras que en dictadura eran parte del cotidiano de todos y que para algunos no eran sólo palabras sino vivencias que pasaban por la desaparición, la tortura, la prisión o el exilio.


https://youtu.be/IPRc5Nkg5us




(Final semana presencial d3l Diplomado Internacional especialización en Derechos Humanos, Pedagogía de la Memoria y Políticas Culturales, dictado por la Fundación Henry Dunant. Museo de la Memoria. Santiago, octubre de 2010)

domingo, 4 de agosto de 2013

el Santiago que no se ve


El Santiago que no se ve, originally uploaded by dibufoto.
a lo mejor ya no está, quizás ya nadie corre esa cortina. Tal vez la persiana que se sostiene en la nada se cayó. A lo mejor alguna inmobiliaria se encargó de borrar esa huella que recuerda que el tercer mundo aun cohabita en el Santiago que los hijos de la modernidad quieren olvidar. Quizás...

miércoles, 24 de julio de 2013

Desapego


Disfrutar el hoy y el aquí con lo positivo, buscando también lo positivo a las dificultades.

No vivir en función del pasado ni de lo que no podemos conocer aún.

No vivir en función del cariño que puedan dar los otros, lo que importa es quererles y demostrarles cariño con simples detalles.

Dejar pasar la molestia de los otros, enojos, ironías e incluso agresiones. Que no lleguen, no traspasen, excepto el sentimiento de compasión por los que sin darse cuenta se amargan su vivir cotidiano y arruinan su salud.

Hacer las cosas por la única satisfacción de hacerlas y no por cumplir o halagar a los demás.

No esperar nada de los demás. Enriquece más bastarse a sí mismo.

viernes, 3 de mayo de 2013

Hallando espacios



Hace un momento leí algo relacionado con leyes espirituales que se observan en la India: como las personas, las cosas, lo que nos sucede,llegan en el momento justo, son quienes deben ser y ocurren cuando tienen que ser. En otros momentos y circunstancias habría desechado ese planteamiento, pero ocurre que últimamente las cosas que hago encajan como piezas de rompecabezas, aunque no sean grandes cosas, pero son justamente aquellas que comienzan a darle sentido al estar en esta ciudad.

A ningún momento me detuve a pensar en como iba a hacer para encontrar espacios que se conjuguen con mis intereses personales, más allá de los que parecían obvios y que, sin embargo, no están. Esa ausencia me da la tranquilidad de saber que hasta el momento no hay nada forzado ni tampoco responde a algún "por cumplir" por parte de nadie.

Siento que empiezo a formar parte, sin proponérmelo explícitamente, de un tejido en el que cada hebra se une a la otra al momento en que se entrecruzan en armonía; y, percibo también, que nunca deje de ser hilo de este inmenso tejido ecuatorial, por más que por tantos años, aun sabiendo que era una hebra diferente intentaba ser una más del montón de hebras de otra urdimbre, que por las circunstancias creí que podía ser propia, pero que nunca fue mía.

A lo mejor ese es el sentido del que "ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado".


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lunes, 1 de abril de 2013

Quito (el regreso)





hace un par de semanas que recorro las calles de Quito, o mejor dicho,  que, literalmente, las camino.

Los plazos se cumplieron luego que, paso a paso, fui armando el regreso. Fueron treinta y dos años de andar esa tierra chilena que me acogió, diez más que los que viví en Quito, allá donde nacieron mis dos soles y donde aprendieron a volar solas. Donde la vida me dejó tejer afectos, cariños y amores de esos que no mueren en el tiempo ni con las distancias porque se forjaron fuertes, con lazos indestructibles.

Ahora camino en  mi ciudad y pienso en ella, en sus problemas y en su gente. Me sorprendo por la amabilidad de la gente y ese incansable saludo con el que en todas partes alguien recibe "como está, como ha pasado" que brota con una sonrisa sin siquiera conocerse y que inaugura el intercambio de palabras para dejar ese sabor cálido de gente aun preocupada por el otro.

Me dejo llevar por el sonido de esa lluvia que unos días parece traída por el otoño y que se acompaña del coro de sapos de los jardines contiguos, para, a la mañana siguiente, dar paso a un sol radiante cual primavera.

Empezar de cero, sonaba tan distante y ahora es real, pero ese empezar viene con códigos propios, con códigos adquiridos y otros más por sumar y ese es el desafío. Los afectos del sur del mundo me acompañan, los cariños dan fuerza y mis soles, una al sur y otra al norte de la mitad del mundo son la fuerza que está presente en cada espacio, en cada flor, en cada paso nuevo en esta ciudad...

lunes, 11 de marzo de 2013

la imagen de la ventana no está más

en este proceso de cambio la imagen anterior, la de la ventana, no está más. Quedó en el pasado y en menos de un mes le siguieron cinco imágenes de otras ventanas, pero ninguna como esa ni con el sentido que tuvo. La vida sigue y vienen cosas nuevas...

domingo, 11 de noviembre de 2012

desde la ventana


Desde mi ventana, originally uploaded by dibufoto.

el último lugar que elegimos para vivir trae incorporada esta imagen. Es inamovible, pero se adapta a las circunstancias: al llegar era verano y por las tardes el sol brillaba sobre los techos para al final del día llenar el cielo de verdaderos incendios; cuando la tristeza del invierno saludaba al amanecer, el paisaje de la imagen se llenaba de nubes grises y oscurecía la jornada.

La imagen es el recuerdo del despertar de un día de junio, una de esas escasas y nítidas mañanas, cuando la lluvia limpió el cielo y era posible mirar, sin smog, muy lejos.

sábado, 3 de noviembre de 2012

vidas que te cambian la vida



así se planta la semilla, originally uploaded by dibufoto.
Carmen Julia, mujer de manglar, recolectora de concha
así se planta la semilla 

para el sol un sombrero, originally uploaded by dibufoto.
para el sol un sombrero

Tres días bastaron, tres días de conocer desde sus propias voces, voces de mujeres del manglar, las historias de sus vidas, sus historias cotidianas, esas que empiezan cuando la densa noche aun no sabe que será día, a las cuatro, hora en que se cruzan las aves de trasnoche con los pájaros madrugadores.

Tres días de compartir soledades de mujeres que se adentran en canoa en lo profundo del manglar, junto a otras mujeres que también van con hijos para pescar, recolectar conchas, sacar cangrejos, asegurar el sustento familiar.

Tres jornadas de escuchar la crudeza de sus vidas con los dolores que causaron los machetazos en el cuerpo, asestados por el que decía llamarse compañero, frente a la fuerza de la resiliencia para surcar de nuevo los manglares, organizar a otra mujeres que, si bien no estuvieron a punto de morir con el machete, corren el riesgo de morir de hambre cuando las camaroneras destruyen su hábitat, aniquilan el ecosistema manglar.

Fueron tres jornadas de aprendizaje, de mirar con respeto profundo sus manos de mar, sus rostros llenos de vida de costa, de escuchar sí era válido que los hijos sigan el camino del manglar o el de otro oficio (o ambas cosas) e incluso, una profesión. De sentir esa fuerza interior guardada en cuerpos menudos y de aspecto frágil, en su mayoría, en este espacio de conocimiento e intercambio en el que hacían un alto en la recolección de la concha.

Han transcurrido ya más de tres años que caminé, junto a ellas, sobre el terreno pantanoso en el que nos enseñaron como reforestar el manglar, mientras introducíamos en esa tierra que se hundía la pequeña estaca-semilla de mangle.

Entonces, la narración iba a ser larga, cargada de detalles, pero las tres noches con las mujeres de manglar fueron algo más que un insignificante escrito de blog que nunca llegó, porque se convirtió en profundas reflexiones y decisiones nacidas en el límite entre el antes y el después de toda una vida, vida que parecía invitada a quedarse en el país del sur del mundo donde los afectos a veces pueden ser fríos, casuales y hasta lejanos, pero también cálidos con una calidez parecida a la del centro de la tierra, con risas y alegría como la de la mujer del manglar, como la de los niños y hombres de las serranías, páramos y selva, la de los que estuvieron siempre en esas tierras y que resuenan en las ciudades andinas mestizas cargadas de sincretismos y que muchas veces ocultan historias negadas, acalladas y de lenguas que, por su vitalidad, han sabido convivir y le han heredado palabras al idioma traído de España.

Las decisiones nacidas entonces están en marcha y el que hay que partir de cero es una certeza. La noción de lo que vendrá, de un nuevo comienzo, es un esbozo que se circunscribe a las paredes de un lugar aún vacío que espera llamarse casa. El qué hacer es lo más incierto cuando se sabe que el trabajo es escaso. Los plazos se acortan y ahora suman sólo múltiplos de tres días.

El corazón está ya en otro lugar y aunque a ratos acechan los temores, el plan sigue fiel a ese después que partió con las risas de las mujeres del manglar.


Mangle (Rhizophora mangle) es un arbusto tropical que crece en el agua salina. Al bosque de mangles se le llama manglar, y se constituye en sí mismo en un ecosistema, el ecosistema manglar

sábado, 28 de julio de 2012

pertenencia

nunca nos vamos del todo. Nos ausentamos y al mismo tiempo permanecemos. Y eso que al comienzo parece un "para siempre", en el camino se torna un "mientras tanto" del que no nos damos cuenta hasta que las evidencias de algo, cualquier cosa, nos hacen sentido desde lo más profundo, desde esos códigos que nos permiten entenderlo todo sin pensar ni razonar y que simplemente están, por más que a ellos les hayamos sumado otros, porque son la raíz de lo que somos.

miércoles, 9 de mayo de 2012

la placita


tan sencillo como que, de pronto, detrás de una esquina se te aparece esa placita que apenas si la recordabas y te encantas y te quedas en ella... y ella en tí.

lunes, 23 de abril de 2012

palabra

el tiempo que pasa alocado, y todo arrasa, también se lleva con él la palabra; algunas veces en el momento justo en el que llega, otras cuando todavía no se pronuncia. En ocasiones queda grabada al reverso de algún papel, cualquier papel, aunque también busca las pequeñas hojas de esa libreta que viaja a casi todos los lugares, donde queda retenida, presa de otras páginas, otras palabras, números y hasta garabatos.

Sin embargo, son muchas las veces que se queda en el pensamiento, efímera, apurada como el tiempo, y se va presa del primer suspiro o se escapa fugaz con alguna idea...

domingo, 1 de enero de 2012

2012


Un 2012 en el que muchas mas manos se levanten y se unan en la construcción del futuro.

domingo, 11 de diciembre de 2011

el día que murió el tirano

de la muerte del tirano sólo recuerda el ruido de la calle, gritos de festejo y de lamento, que a lo lejos traía la brisa de esa tarde de verano.

Pero lo que no olvida, ni su piel tampoco, es que junto a él en ese mismo instante, eran uno en la fiesta de los cuerpos y que entre ellos reinaba el amor.

Es el mejor recuerdo, y quién sabe si el mas feliz, que se puede tener de la muerte de un dictador.

lunes, 8 de agosto de 2011

martes, 21 de junio de 2011

abierta al cielo


se puede andar por la vida como casa abierta al cielo, sin techo y al descubierto. Y puede el sol traspasar el ser sin tropiezo ni paredes; como también la lluvia puede bañar el alma sin tener canaletas ni tejas en el medio. Así también, pueden las ideas ir y venir y encontrarse con ese pensamiento que quedó en otras casas que si tenían techo porque fueron las de siempre, las del comienzo.

Y porque no hay techo que frene se puede ser ave levantar vuelo y llegar lejos, talvez al sitio donde fue el inicio de todo, desde donde partió ese largo viaje que depara regreso.

Porque si ya una vez te fuiste puedes decir, con alguna noción del hecho, que ser migrante es no quedarse estático y, aunque es incierto, también es saber abrirse al futuro, porque una vez que emigras adquieres las herramientas para ser migrante de nuevo.

domingo, 19 de junio de 2011

cuando el cielo llora

a veces, cuando el cielo llora por amores lejanos los árboles lo imitan y derraman hojas...

jueves, 2 de junio de 2011

hilo de voz

desde sus magulladas ansias por seguir sus manos aprietan, temblorosas, el auricular y un hilo de voz se desprende para hablar. Apenas el hilo se pierde en el silencio, un sonoro tono galante, que desconoce y suena ajeno, rompe el tiempo al punto que se estremece temeroso; ya no recuerda esa voz, ni siquiera recuerda que es posible que alguien pueda emitir esos sonidos. Ella por un segundo esboza una sonrisa, la voz le recuerda la vida. Reacciona y apenas responde el saludo, parece ajena, extraña mientras el ruido circundante le traga. Que mañana te llamo, dice él. Que si no te respondo no insistas, agrega ella. Su mano temblorosa deja el auricular y las ansias, aun más magulladas, empequeñecen su alma y lo arropan hasta que desaparece.

viernes, 27 de mayo de 2011

de plazas y calles

cuando la gente sale es porque la pobreza, la angustia, la rabia y la impotencia ya no le caben y necesitan una ciudad, una plaza, una calle.

En respuesta a los que confunden aseo de plazas con represión están los que creen que las plazas son símbolos de liberación. El derecho a ocupar la ciudad, las calles, las plazas se queda en el papel cuando sus habitantes salen y quienes gobiernan les reprimen...a lo mejor siempre han sido solo palabras sobre el papel...

¿quién sabe?

sábado, 21 de mayo de 2011

tiempos

en fin...tiempo de hasta luegos, de empezar a caminar las decisiones. 
Tiempo de, sin querer, volver a las distancias para esperar el tiempo...

martes, 26 de abril de 2011

ciudad profunda

Quito, respiro tu aire, te camino, aunque talvez no tanto como otras veces y a lo mejor porque recién te visito.

Y en ese aire me llega un suspiro leve, casi imperceptible de deseo de no ser visitante sino habitante y trato de retenerlo con cuidado porque ese, suspiro o aire, contiene palabras mas grandes, de esas que corren el riesgo de ser palabras mayores y, entonces, también suspiro...

Quito, me apresto a caminarte para ver si en el recorrer tus calles me llegan mas suspiros, aires, quizás vientos. Descuida, los recogeré con cuidado y las palabras que traigan las guardaré sin deletrearlas y esperaré a ver que sucede con ellas, que mensajes encierran, que significados de ciudad profunda traen.

miércoles, 23 de marzo de 2011

como frutos secos


el corazón se aprieta en el recuerdo de sueños que el deseo de olvido quiere hacerlos lejanos, y que parece ser, recién volaron con el verano

domingo, 6 de marzo de 2011

día de mar




se adentran los sueños más allá del mar y aunque no siempre vuelven cargados de buenas nuevas ni de hallazgos bellos, día a día terminan amontonados sobre la arena a la espera de nuevos-otros sueños...

domingo, 6 de febrero de 2011

al final del camino...

Si te tiendo mi mano, después de lo que hemos hecho juntos y te niegas a apoyarte en ella, no me pidas luego que la extienda cuando piensas que lo sucedido puede ser complicado o un exceso.

Y si comienzas a desistir de lo que desde tu vital impulso buscaste, entonces no dudo y vuelvo a mi comienzo. Pero recuerda que no te seguí al primer momento y te di mis razones, esas que a ratos pareciera que se durmieron, y las reitero aunque parezca que con debilidad las sostengo, no porque no las sepas; no, es solo que sé bien que era posible el retroceso, la introspección que reflejas en el ceño, la seriedad de mirada tras los cristales que hasta ayer no estuvieron, cual herramienta útil para marcar el paso y la distancia que imprimes en el gesto, porque ahora vuelves a tu comienzo.

Si te tiendo mi mano, al final del camino que ni siquiera iniciamos, y te niegas a extenderla o frunces el ceño, suspiras o haces algún extraño gesto, no te preocupes que te entiendo porque sé bien lo que es hacer las cosas sin miedo.

jueves, 20 de enero de 2011

exilio de silencio

es circular la vida, dicen. Que energías vienen y van, cuentan.

La existencia, en ese va y ven, se desliza y no quiere dar pasos ni hacer ruido. Procura no despertar al tiempo. No quiere que voces antiguas vuelvan, y no porque el reloj al dar marcha atrás corra el riesgo que las manecillas declaren locura temporal; no, es solo que quiere evitar perder la paz que ha ganado si se aventura, en lo que sabe bien, es el mismo camino ya andado.

Es por eso, y por las dudas, que cuando, con un extraño presentimiento el pasado se acerca, se exilia, con cautela, en el fondo mismo del silencio.

martes, 11 de enero de 2011

"la autora" ya no está: se fue al mundo del revés para observarnos desde arriba de un jacarandá

"apaguense las nuevas luces del viejo Varieté...por la atención les damos gracias, que cierren el telón, que bajen luz de escena, aquí hay alma en pena. Hasta la próxima función"
(María Elena Walsh - febrero 1, 1930-enero 10, 2011-)


Mis niñas,

¿recuerdan todas las veces que imaginamos a la reina batata sentada en su trono de lata y las que le dibujaron a la mona Jacinta que se ha puesto una cinta porque quiere ser reina?  o ¿cuántas veces fuimos juntas a París para verle a Manuelita ya sin arrugas o viajamos en cuatrimotor vistiendo el mameluco de Osías?

¿Recuerdan las veces que nos reímos cuando la gaviota pescó al salchicha como un camarón? Y tu, mi niña, repetías que el que se vaya a la playa desconfíe de un viaje en avión, para después jugar a buscar a la manteca, tras de una tostada a la hora de tomar el té en tetera de porcelana, cuidando que la nariz no se te caiga adentro de la taza?

Y "yo no sé por qué", pero ella tenía esa magia de hacer que se la oiga sin importar que ya no tenías añoymedio, o tres; o que ya llegabas a los diez cuando tu hermana ya había cumplido las quince. Y que, incluso más de una vez cantamos a coro, en Quito, junto a tus abuelos "había una vez un brujito en Bulubú", en honor al abuelo-doctor que manejaba, aunque no un cuatrimotor, al ritmo de esa canción.

Y así como ambas crecieron con las canciones de ella, yo crecí con ustedes al ritmo del mono liso, con coraje y con valor, ese que ambas me infundían y me infunden haciendo caso omiso a ese "tenemos miedo de andar a tientas" y mutuamente diciéndonos "Animo nos daremos a cada paso, animo compartiendo la sed y el vaso", con la energía que tenía la naranja que iba de la sala al comedor con su "no me tires con cuchillo, tírame con tenedor", como en el reino del revés donde los gatos dicen yes... "vamos a ver como es" que crecimos las tres y todavía hay momentos en que nos encontramos en ese tiempo en que un año dura un mes.

Y hoy vengo a contarles con tristeza que ella ya no está, por lo menos en su país, el que se parece al mío porque tiene la esperanza interminable y donde el idioma de infancia es un secreto entre los dos, entre ella y él, o entre el mío y yo. Se fue, dicen, al reino del revés, y dicen también que va montada en caballos de ajedrez.

Me refiero a ella, la que nos contó todos esos cuentos, la que se imaginó todas esas canciones para quedarse en nuestro imaginario y en nuestros corazones, en los de otros niños, de otras madres, de millones de nietos, incluso en los de aquellos a los que aun les buscan sus abuelos, acompañados de sus canciones, las de ella, en ese país en el que "la autora se preocupó por la infancia, pero jamás pensó que iba a vivir en un país jardín de infantes", en el que "la autora está muy cansada...por compartir el peso de la frustración generalizada, porque es célula de todo un organismo social y no aislada partícula, porque más que la imagen del país en el exterior le importa y duele el cuerpo de ese país por dentro. Y porque no es una revolucionaria, pero está muy cansada, no se exilia sino que se va a llorar sentada en el cordón de la vereda con un único consuelo, el de los zonzos" y que dice que "todos tenemos el lápiz roto y una descomunal goma de borrar ya incrustada en el cerebro. Pataleamos y lloramos hasta formar un inmenso río de mocos que va a dar a la mar de lágrimas y sangre que supimos conseguir en esta castigadora tierra".

Y porque eso le dolió siempre con la misma intensidad que amó contar canciones y cantarlas, es que decidió irse en el verano cuando las flores celestes se hacen presentes para reírse con las cosquillas que le hace ahora el viento a ella y no al jacarandá...

Recordémosla, mis niñas, en sus canciones y poemas, en sus historias...en su voz.

Muchos besos para ambas,

mamá
F.


sábado, 13 de noviembre de 2010

en compañía de los árboles

originally uploaded by dibufoto / francisca de la torre.

originally uploaded by dibufoto / francisca de la torre.

cuando la gravedad se fue a dar un paseo aprovechó para, a la vuelta de la rueda, jugar al ritmo del baile en las alturas con los árboles.

domingo, 17 de octubre de 2010

cuando la vida...


cuando la vida se permite cruzar los brazos en un gesto de descanso necesario...