algunas veces, cuando las mariposas pierden el polvo de las alas o los pájaros ya no las despliegan o los amantes ya no se pierden en sus miradas, el cielo llora de madrugada; otras, cuando el sol quiere romper el horizonte y la oscuridad se resiste, entonces llora el suelo lanzando sus lágrimas al cielo.
Ante tanta frescura en el aire y porque a esas horas se vuelven caprichosas, para no quedarse fuera de ese concierto de aguas, es cuando lloran rocío las flores.
Ante tanta frescura en el aire y porque a esas horas se vuelven caprichosas, para no quedarse fuera de ese concierto de aguas, es cuando lloran rocío las flores.