Juntos pasito a paso haciendo la vida. Regresamos por la misma ruta que abrimos con la ansiedad del comienzo, ahora pausado retorno al final del día.
Yo con tus cosas, tu con las mías; aunque no, tu con las tuyas y yo con las mías, que no se mezclen porque ya son una.
Tu con tus pausas y yo con mis apuros de hacer lo que talvez mañana se nos haga dificil; cuánto deseamos hacernos más liviano el trecho.
Hablas con tus silencios que acompañan mi reposo y me das la mano en mis titubeos cuando no sé a que iba.
Y así vamos; sabemos perfectamente que quiere el otro, no necesitamos de palabras porque las sonrisas cómplices develaron nuestras almas, el tacto los deseos y los ojos los corazones. Ahora poco nos miramos, no nos alcanza la vista y cuando lo hacemos nuestras miradas cansadas nos brindan alivio.
Y así seguimos juntos, por ese largo camino...