y talvez la tarde, cuando se vaya, me traiga en su brisa tu aroma;
y quizás al sentirlo me lleguen con el tus palabras;
y.¿quién sabe? en ese momento vea tu rostro, tu imagen lejana -por ahora- que mira el mar, se baña en vientos cálidos y respira aire salino;
y entonces te pensaré y tu pensamiento vendrá a mí y diremos que fue coincidencia, una más;
y como muchas veces nos pasa, te escribire unas palabras y en ese momento me llegarán las tuyas, comentando algo del día o nombrando un lugar y ahí nos quedaremos, como siempre, en ese, en cualquier lugar, por mucho tiempo inmóviles, hablando, mirándonos, mimándonos, sintiendonos
viernes, 11 de abril de 2008
en cualquier lugar
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