y talvez la tarde, cuando se vaya, me traiga en su brisa tu aroma;
y quizás al sentirlo me lleguen con el tus palabras;
y.¿quién sabe? en ese momento vea tu rostro, tu imagen lejana -por ahora- que mira el mar, se baña en vientos cálidos y respira aire salino;
y entonces te pensaré y tu pensamiento vendrá a mí y diremos que fue coincidencia, una más;
y como muchas veces nos pasa, te escribire unas palabras y en ese momento me llegarán las tuyas, comentando algo del día o nombrando un lugar y ahí nos quedaremos, como siempre, en ese, en cualquier lugar, por mucho tiempo inmóviles, hablando, mirándonos, mimándonos, sintiendonos
viernes, 11 de abril de 2008
en cualquier lugar
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
5 comentarios:
Caramelo, gracias por tu visita y tus palabras en mi Blog. Lo que dejaste dicho es una verdad.
Por otro lado entré en tu último post y lo que escribes, esa especie de pensamiento y deseo es muy hermoso. A mi me gusta escribir, pero casi nunca tengo tiempo, mi vida es muy ajetreada, pero cuando lo he hecho o cuando lo hago tengo un estilo nostálgico, muy parecido al tuyo. Me gustó mucho.
Saludos
Roberto
La distancia se la comió el amor.
Besos.
La brisa del mar trae del horizonte lluvias de amor.
Un beso.
Mucho sentimiento se desprende de este texto, mucho mucho
un abrazo!
¡Hermoso!...Al seguirte, he dejado atrás mi ventana, la que mira al mar. Me atrajeron tus líneas, sencillamente bellas y provocativas. Me atrajo tu música, profunda y natural. Me atrajo tu imagen, la que dibujan tus pensamientos. Me atrajiste tú...
Un beso.
Publicar un comentario