De andar firme, parece; de mirada segura, aparenta.
Piensa en marcharse a lugares lejanos, piensa que puede y sueña con la aventura de hacer mucho por otros que no tienen mucho.
va por la calle, anda, vuelve, desanda y entonces siente como el miedo le recorre, le para. No miedo al partir sino a dejar y piensa en los cariños que tiene y los que no tanto.
Ya una vez dejó y sabe como es no regresar; sabe lo que es ir con cajas de un lugar a otro y no abrirlas, no sacar las fotos ni los recuerdos porque talvez, a lo mejor, puede ser que haya que volver o partir y entonces siente miedo a no ser capaz de dejar el miedo.
Se para en la puerta de su mundo, al frente el imaginario, atrás el verdadero pero no certero, piensa que puede ser más seguro lo que no es seguro pero si cercano, conocido, lo que con el tiempo se volvió familiar, cotidiano; piensa que en aquel lugar puede tener algo parecido a lo suyo pero no, no será igual y seguirá buscando.
Sabe que habrá más soledad y no le importa o si. Sabe. No, no sabe.
3 comentarios:
Adelante, aunque duela. A por los sueños, a por lo imaginario. Mejor eso que un mundo no certero.
Besos.
Ya lo dijo el poeta ...caminante no hay camino...
Respecto a tu comentario, la problematica de la vivienda es diferente en España que Iberoamerica, aqui apenas hay barrios de chabolas o favelas y las pocas que hay son de marginales, drogadictos o gitanos. La gente se hacina en viviendas normales pero sobrehabitadas.
Gracias por tu visita a mi blog. Me has permitido con ello conocerte.
Me gusta lo que expresas sobre tus sueños de volar lejos, como lo piensas, lo dudas, lo analizas.
Si puedes hacerlo... hazlo... la vida no da muchas oportunidades en el aspecto de los cambios radicales.
Pocas personas pueden volar de pronto hacia otros horizontes, el que no tiene familia, tiene hipoteca, pareja... que se yo...
UN SALUDO
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