domingo, 11 de diciembre de 2011
el día que murió el tirano
Pero lo que no olvida, ni su piel tampoco, es que junto a él en ese mismo instante, eran uno en la fiesta de los cuerpos y que entre ellos reinaba el amor.
Es el mejor recuerdo, y quién sabe si el mas feliz, que se puede tener de la muerte de un dictador.
jueves, 2 de junio de 2011
hilo de voz
miércoles, 10 de diciembre de 2008
juntos
martes, 22 de julio de 2008
el puente
le instalaron un puente entre dos dientes, uno de esos que se asoman a la ventana de la sonrisa y que juegan con palabras y versos.
Se rumorea que por los bordes del puente se los ve rondar inquietos, también que cuando a ella no le llegan o los ignora se producen los suicidios de besos.
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Foto original, originally uploaded by dibufoto.
miércoles, 16 de julio de 2008
la niña de guatemala
Cuando José Martí vivió en Guatemala por más de un año (►la historia), fue maestro en una escuela de niñas entre otras actividades que realizó.
Allí conoció a María García Granados. Después de algunos meses viajó a México para casarse y regresó con su mujer a Guatemala.
En mayo de 1878 la muchacha murió y en julio Martí y su mujer dejaron Guatemala.
En 1891 publica en los "Versos Sencillos" este poema que hoy suena como canción.
martes, 27 de mayo de 2008
ciudad de otros
Te camino, te recorro lenta y pausadamente y siento como otros te hacen suya andando por tus rincones, por tus calles frondosas de árboles de verano y esqueletos tristes de invierno.
Te camino, te miro y también te sonrío, pero no llego a amarte como amo a la mía; tu abrazo acogedor no me alcanza, no me llena del todo aunque te disfruto y te siento, porque también me perteneces día a día. Te tengo confianza y me conmueven sin asustarme tus dramas y tus historias oscuras.
Y por más que quiero y lo intento, no puedo todavía sentirte mía...
viernes, 25 de abril de 2008
habitantes del bosque
Soy única para tí y tu me bastas, eso lo sabes.
Por más que otras flores te ronden y lancen sus dardos de polen al centro de tu tallo; aun cuando otras de muchos colores agiten sus corolas o lleguen con sus aromas intensos, sabes que permaneceré en tí y seré tu centro y tus hojas me rodearán amorosamente y me sentiré cuidada por tus ramas.
Y tus hojas conversarán con mis pétalos y siempre nos contaremos historias de gnomos, no dejaremos de imaginar pequeños seres mágicos saltando entre nosotros y conservaremos la capacidad de asombro cuando los insectos nos caminen o nos besen.
Y me dejas en tu interior porque sabes que nadie te conmueve como yo con mis fantasías florales; porque un día el sonido del roce de mis pétalos te hizo buscarme entre todos los capullos; porque despierto en tí la ternura cuando me ves erguida y digna acercarme a tí al momento que la brisa del bosque me empuja. Porque ese mismo día un rayo de sol atravesó las copas de los árboles, me iluminó, me volvió transparente y pudiste ver en mi interior la misma savia que a ti te recorre; porque me sabes flor leal y compañera.
Y me quedo en ti porque me gusta como combina mi fuccia fuerte con tu vasto verde; porque el rumor del roce de tus hojas me emociona y me gustas lleno de nervaduras; también porque te estremeces al ritmo de los cantos de la floresta. Y te admiro porque eres libre y así vas y vienes por este y por otros bosques lejanos sin confundir el camino de regreso guiando a árboles grandes, a arbustos y plantas de otras selvas, porque el resto de los habitantes verdes de la espesura te miran con respeto y siguen la trocha que le abres.
Y juntos nos complementamos como ninguna otra flor con su planta y tus hojas me acarician y mis pétalos te tocan suavemente y me dejo. Y tu te resistes a la intensidad del color que me viste y te asustas porque crezco en ti con las mismas-raíces-diferentes, pero sin mezclarnos ni confundirnos y tu te mantienes glauco y yo encendida. Y aunque no quieres...por ahora, también te dejas.
viernes, 18 de abril de 2008
juntos por el camino
Yo con tus cosas, tu con las mías; aunque no, tu con las tuyas y yo con las mías, que no se mezclen porque ya son una.
Tu con tus pausas y yo con mis apuros de hacer lo que talvez mañana se nos haga dificil; cuánto deseamos hacernos más liviano el trecho.
Hablas con tus silencios que acompañan mi reposo y me das la mano en mis titubeos cuando no sé a que iba.
Y así vamos; sabemos perfectamente que quiere el otro, no necesitamos de palabras porque las sonrisas cómplices develaron nuestras almas, el tacto los deseos y los ojos los corazones. Ahora poco nos miramos, no nos alcanza la vista y cuando lo hacemos nuestras miradas cansadas nos brindan alivio.
Y así seguimos juntos, por ese largo camino...
miércoles, 9 de abril de 2008
domingo, 23 de marzo de 2008
quimera
pienso en lo que no somos,
en tu aparecer,
en las coincidencias,
en tus ímpetus de diciembre,
en todas las palabras bellas
para mi nuevas,
sentidas, sinceras
pienso en lo que parece un sueño,
en tu afán de conquista, en mi entrega,
en esas preguntas casi al azar
¿cuál es tu número, el tres, el nueve?
¿son compatibles, traen futuro?
simbología para mi desconocida,
palabras que mis oídos sólo oían
palpo, miro tus regalos
tu obsequiar generoso
como buscando llegar
a la quimera de algo compartido,
pienso en el dar del que yo no sabía,
en el recibir con ternura
con alegría
y me pregunto sobre el sentido de la quimera
que sin buscar, en mi se hizo presente,
en el por qué de no desafiar
al miedo que te ronda intransigente,
y te aleja del amor
haciendo que lo que sabe a cierto
no pueda ser verdadero
sábado, 15 de marzo de 2008
traida por emisario
No te pregunto como estás porque sé que todo está bien para tí; también sé que nada te perturba ni te emociona y comprendo que tu capacidad de ser máquina sin tiempo, productor de emociones ajenas, relator de azañas lejanas ha logrado imponerse por sobre todo sentimiento.
Hoy sigo sola y mi corazón ya no se emociona como hasta ayer imaginando tus manos, mis labios ya no desean tu boca y mi alegría, esa que reclamabas no conocer se ha hecho presente y finalmente ha vuelto a ser mi compañera.
Esta mañana abrí los ojos y un rayo de sol me dio un beso. El árbol junto a la ventana parece cajita de música y sus habitantes saltan de rama en rama en un juego interminable. Los miro y me regocijo con ellos.
¿Que si fue bello lo nuestro? Escucho esa pregunta en tu voz aunque no la pronuncies. Talvez lo fue, no lo recuerdo, pero si escucho mi propia risa vacía mezclada con tus palabras siempre bien dichas, perfectamente pronunciadas como en cada uno de tus escritos. No, no creo que lo fue si es a la belleza de tu regocijo a la que te refieres, porque mientras yo reía tu tejías historias ajenas sin darte cuenta que con mi risa quería que tejiéramos juntos la nuestra. No, no lo fue aunque parezca bello el intento.
Te dejo esta carta como recuerdo y aunque mis palabras no alcanzan en profundidad a las tuyas sé bien que será parte de tu próximo cuento, será un pedacito de ese interminable texto que escribes a diario como cápítulos de tu aun no reconstruida vida.
Con ésta te dejo un beso, lo ves? es la manchita carmín del sobre que pusiste a un lado, la misma que al abrirlo pensaste que era una mancha dejada en un momento de descuido por el emisario.
Te beso