sábado, 13 de febrero de 2010

monte

fue su mejor día, se sentía dichoso. Parece que fue un cometa loco o una estrella desbocada la que empujó al meteoro al paso y le hizo caer sobre un campo, con tal fuerza que quedó sepultado junto al mar y sin dañar el tapete de flores.

En ese lugar donde se hundió el meteoro, apareció un pequeño nuevo monte todo bordado de margaritas, margaritas de mar, que le dicen a quien pase "sí, si te quiere, no hace falta que nos deshojes"



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5 comentarios:

David Nikolalde dijo...

siempre es hermoso mirar flores cerca del mar...

Prometeo dijo...

Me recuerda mucho a unas playas alla en la lejana Ferrol, donde el mar y al tierra y la arena y la naturaleza juegan constantmente...un abarzo.

Catalina Zentner Levin dijo...

¡Hermoso cierre, abierto a la esperanza!

Mar y Sol(a veces tenue y otras no) dijo...

lindo como siempre...Te dejo un abrazo

del batitú dijo...

Franca, me encanta esta foto y el relato que la acompaña, vuelvo cada tanto a releerlo, igual que a "Descanso".Un abrazo.Laura