fue su mejor día, se sentía dichoso. Parece que fue un cometa loco o una estrella desbocada la que empujó al meteoro al paso y le hizo caer sobre un campo, con tal fuerza que quedó sepultado junto al mar y sin dañar el tapete de flores.
En ese lugar donde se hundió el meteoro, apareció un pequeño nuevo monte todo bordado de margaritas, margaritas de mar, que le dicen a quien pase "sí, si te quiere, no hace falta que nos deshojes"
En ese lugar donde se hundió el meteoro, apareció un pequeño nuevo monte todo bordado de margaritas, margaritas de mar, que le dicen a quien pase "sí, si te quiere, no hace falta que nos deshojes"
5 comentarios:
siempre es hermoso mirar flores cerca del mar...
Me recuerda mucho a unas playas alla en la lejana Ferrol, donde el mar y al tierra y la arena y la naturaleza juegan constantmente...un abarzo.
¡Hermoso cierre, abierto a la esperanza!
lindo como siempre...Te dejo un abrazo
Franca, me encanta esta foto y el relato que la acompaña, vuelvo cada tanto a releerlo, igual que a "Descanso".Un abrazo.Laura
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