Soy única para tí y tu me bastas, eso lo sabes.
Por más que otras flores te ronden y lancen sus dardos de polen al centro de tu tallo; aun cuando otras de muchos colores agiten sus corolas o lleguen con sus aromas intensos, sabes que permaneceré en tí y seré tu centro y tus hojas me rodearán amorosamente y me sentiré cuidada por tus ramas.
Y tus hojas conversarán con mis pétalos y siempre nos contaremos historias de gnomos, no dejaremos de imaginar pequeños seres mágicos saltando entre nosotros y conservaremos la capacidad de asombro cuando los insectos nos caminen o nos besen.
Y me dejas en tu interior porque sabes que nadie te conmueve como yo con mis fantasías florales; porque un día el sonido del roce de mis pétalos te hizo buscarme entre todos los capullos; porque despierto en tí la ternura cuando me ves erguida y digna acercarme a tí al momento que la brisa del bosque me empuja. Porque ese mismo día un rayo de sol atravesó las copas de los árboles, me iluminó, me volvió transparente y pudiste ver en mi interior la misma savia que a ti te recorre; porque me sabes flor leal y compañera.
Y me quedo en ti porque me gusta como combina mi fuccia fuerte con tu vasto verde; porque el rumor del roce de tus hojas me emociona y me gustas lleno de nervaduras; también porque te estremeces al ritmo de los cantos de la floresta. Y te admiro porque eres libre y así vas y vienes por este y por otros bosques lejanos sin confundir el camino de regreso guiando a árboles grandes, a arbustos y plantas de otras selvas, porque el resto de los habitantes verdes de la espesura te miran con respeto y siguen la trocha que le abres.
Y juntos nos complementamos como ninguna otra flor con su planta y tus hojas me acarician y mis pétalos te tocan suavemente y me dejo. Y tu te resistes a la intensidad del color que me viste y te asustas porque crezco en ti con las mismas-raíces-diferentes, pero sin mezclarnos ni confundirnos y tu te mantienes glauco y yo encendida. Y aunque no quieres...por ahora, también te dejas.
viernes, 25 de abril de 2008
habitantes del bosque
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17 comentarios:
Me encanta esa imagen que has creado, simplemente fascinante, compartiendo raices pero sin mezclarse.
El amor es así. O así debería ser.
Besos!
un amor íntimo y botánico
siempre imaginé un lenguaje secreto de plantas
ese comunicarse con la raíz anclada en el suelo
murmullos y roces de flores
palabras que laten
hermoso
un beso
Sencillo y bello tu blog, buen material, regreso, te enlazo, y prometo volver.
De paso te agradezco tu cálida visita a mi Jardín Haikú.
cariños
Verónica
concuerdo con dashina y la imagen es estupenda...compartir raíces sin mezclarse
Un abrazo!
P.D.(Juana de Ibarbourou, una poetisa uruguaya, mi preferida, tiene muchos poemas escritos a la naturaleza sobre todo árboles, hay uno que se llama La Higuera. Leyéndote me la trajiste al recuerdo)
Gracias por tus visitas y buenos comentarios, veo que tienes un interesante y ameno blog, volveré a visitarte con mucha asiduedad. Saludos!
En fotografía hay momentos o instantes que cuando los captas has querido atrapar un significado, un acontecimiento, un sentimiento..... Lo dificil no es muchas veces apretar el botón sino hacer ver lo más profundo de la foto..... tu texto va más alla.
Espero aceptes mi invitación algún día, de ponerle texto a alguna de mis humildes fotos, será un honor.
Saludos desde el sur
Precioso lenguaje del amor... entre plantas.
Si tuviera que elegir la forma ideal de amar elegiría esa. Compartir sin mezclar. Cada color en su sitio. Cada cual caminando por bosques diferentes, juntándose en los cruces de caminos.
Un saludo
Tienes un blog excelente, me gustaría que visitaras el mío, para qué conozcas de ciertas personas que ocasionan daños a los bloggeros.
Saludos.
"Que linda que estas, sos un caramelo, te veo en el recreo y me vuelvo loco, todas las cosas que me gustan tienen tu cara..."
Dulces como si de miel se tratase, me llegaron tus palabras y sedujeron mis ojos que leian y luego un rumor de ecos distantes susurró su sonido a mi oido que en extasis se lo dió a conocer al cuerpo y una potente e insana envidia me surcó por entero, mas mis ganas sin raices ni flores se alborotaron cual bandada de pajaros azules que al emprender vuelo dejaron tras de si volutas de aire que arremolinado, levantaron mis sentidos y se quedan espectantes viendo sin los ojos un sin fin de imagenes que como el dulce polen que de tu flor emana me propongo ver y leer aún sabiendo que no siendo aquel de las raices compartidas, si puedo permitirme sentir que en la lectura soy parte de ese botanico abrazo.
Me planto a ser testigo...
Una lección poética, la tuya, que tiene mucho de botánica y de anatomía. Creo que la fisiología del amor y a la bioquímica del deseo han encontrado en tus letras el espacio ideal para crear imágenes cargadas de sensualidad como las que nos regalas.
Algo científico todo esto, Caramelo, pero vivo. Bien vivo.
Besos.
Gracias por el comentario que has dejado en mí blog.
Con más tiempo me dedicaré a leerte un poco. En esta entrada has dejado unas palabras que enganchan tanto como el mismo amor.
Un saludo
Me gusta tu blog y me encanta esta entrada. Seguiré pasando
incesante declaración entre las flores, bellísimas sensaciones, un texto limpio y purto, felicidades guapetona.
nada mas profundo y cercano que lo que la naturaleza nos entrega, especialmente el sentido de la vida...y no la cuidamos, pensamos que son recursos eternos como eterna es su belleza.
me siento agradecida por las palabras de cada uno, pero sobretodo por las visitas y el tiempo que han dedicado a leer este blog
un abrazo para cada uno,
Precioso. Muy sugerente ese amor herbáceo que me proyectó a sensaciones de juventud, cuando el amor era puro y limpio.
Besos
Me gusta mucho como escribes. Me encantó el amor entre las plantas.
Sigue plasmando todo lo que piensas y ves en tus fotografías.
Besos
Teye
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