y entonces cuando no sólo percibo, sino que me doy cuenta que mis palabras y mi amor no te llegan, que no pueden atravesar esa infranqueable barrera de historias o de miedos que te ponen la piel dura y que encierran tu corazón en una coraza, es entonces cuando me despojo de ti, de tu piel y de tus besos, de tus ternuras y tus caricias, hasta quedar yo desnuda, con el corazón carente, el alma fragmentada.
Y ni la música me reconforta ni la noche me acoge y camino sola, ajena, lejana a mi misma; me alejo por caminos que no conozco, bosques oscuros que me siguen con sus ramas fantasmales y corro en desiertos de arenas quemantes, buscando ese arroyo que me lave, que me limpie el sentimiento y apacigüe este fuego que me quema, esta llama que se enciende como tratando de iluminar mi ser para que no se apague mientras yo soplo para extinguir su brillo porque hiere mis ojos, quema mis pupilas, las mismas que te miraron, que te recorrieron centímetro a centrímetro extasiadas por tu presencia.
Y no encuentro el vital elemento para que refresque mi garganta seca, lastimada de tanto gritar tu nombre. Y no me encuentro a mi misma y toco sin hallar mi piel, mis manos y mis pies ya no sienten las piedras y mi boca ya no exhala vaho en esta helada noche de este mi invierno sin ti en medio del verano de sol arrogante.
Y me alejo, no pienso, no siento, no soy...por ahora, porque cuando el sol se oculte y el agua me bañe volveré a sentir la música, regresaré para ser la misma que fui, la que voló junto a los pájaros...
Y ni la música me reconforta ni la noche me acoge y camino sola, ajena, lejana a mi misma; me alejo por caminos que no conozco, bosques oscuros que me siguen con sus ramas fantasmales y corro en desiertos de arenas quemantes, buscando ese arroyo que me lave, que me limpie el sentimiento y apacigüe este fuego que me quema, esta llama que se enciende como tratando de iluminar mi ser para que no se apague mientras yo soplo para extinguir su brillo porque hiere mis ojos, quema mis pupilas, las mismas que te miraron, que te recorrieron centímetro a centrímetro extasiadas por tu presencia.
Y no encuentro el vital elemento para que refresque mi garganta seca, lastimada de tanto gritar tu nombre. Y no me encuentro a mi misma y toco sin hallar mi piel, mis manos y mis pies ya no sienten las piedras y mi boca ya no exhala vaho en esta helada noche de este mi invierno sin ti en medio del verano de sol arrogante.
Y me alejo, no pienso, no siento, no soy...por ahora, porque cuando el sol se oculte y el agua me bañe volveré a sentir la música, regresaré para ser la misma que fui, la que voló junto a los pájaros...
13 comentarios:
Brillante. Cada día mejor escritura. Hace poco le leí no recuerdo a quien, que el primer objetivo al escribir es alcanzar la verosimilitud. Hacer verosímil la ficción. Este texto te hace sentir lo dicho. Brillante.
Saludos
M.
Precioso lamento de amor, lleno de vida y de sentimiento.
¿Qué tendrá el amor que puede hacernos sentir lo mejor y lo peor?
Besos.
Pues a mi siempre me reconforta la música de tus palabras.
Precioso.
Un beso.
No se si sentidas o imaginadas, pero esas letras me trasladan tu lamento por el amor no correspondido, por el amor que se aleja de ti...
Desgarros de piel que solo el desamor puede provocar.
Me ha gustado ese texto.
Un beso
Me encantó, ¡¡Precioso!!
Un besote guapa
Ahì está el juego, Mahiakeff, quien sabe si no es todo lo contrario y este es el único texto que no es ficticio, o todos lo son...o talvez ninguno.
Gracias, Camille, siempre brotan de ti palabras cariñosas y estimulantes.
Así es Pizarr y siguiendo a Irene, en el amor y en el desamor nos llenamos de palabras cargadas de sentimientos.
Gracias por venir, Jerusalem.
Sentido lo que escribiste. Despójate en cada una de tus letras, no lo dudes.
Abrazos muchos.
y volveras a dar y a sentir, sin perdivir si llega o no. Es duro... y otras veces necesario...
Lindo texto que transmite muy bien lo que se siente cuando una historia termina...
Me vi en más de una de esas imágenes que dibujaron tus palabras.
Muy bello.
Un abrazo.
Caramelo:
El "odio", a secas, es feo pero como consecuencia de un gran y frustrado amor puede ser romántico como el bolero. Amores cobardes no hacen historia, amores muy limpios no dejan huella... son opciones. Y como dice Mixtu, el amor y el odio pueden ser gemelos.
En el fondo me gusta el bolero y en mis recuerdos están esos amores mezclados con odios y revanchas.
tu opinión es un aporte cierto...
lástima que no quieras concursar,
jejeje... sortearé sexo y rock...
;)
Inspirado, poético e intenso. Una delicia. También te recomendaré en mi blog.
Besos
Vaya, muy buen despojar tienes tú que te mueves en busca de resurrección, me gustó eso.
A mi me angustia la espera, la posible indiferencia que llegue, el frío ese que se mete en los huesos, el vacío mismo. Me angustia y me acojona a partes iguales..., y a veces, lo escribo,
http.//lachaky.blogspot.com
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