jueves, 8 de mayo de 2008

historia pendiente (2 de agosto de 1810)


originally uploaded by dibufoto.


Su madre le puso por nombre Quinde.

A ella le gustaban los picaflores; desde muy niña corría tras ellos y de a poco aprendió a moverse tan suave e imperceptiblemente que ya no la sentían, entonces se quedaba quieta, absorta mirándolos mientras tomaban el néctar de las flores.

Ella, la muchacha, ese día, el segundo de agosto de 1810 acompañó a las hijas del hombre que luchaba por la independencia a visitarlo en la prisión. El junto a los otros detenidos que habían formado una Junta Soberana que desconocía a las autoridades nombradas por la Corona, fueron fusilados al momento de la visita, “Quiroga protegió con su cuerpo a sus dos hijas, mientras que la criada -que era una robusta mujer de raza negra, que se encontraba embarazada- se lanzó de rodillas al piso para proteger a su señor, implorando piedad a sus verdugos. Uno de los soldados respondió al clamor, de la manera más execrable, asestándole un sablazo que dejó postrada y para siempre a la fiel e infeliz mujer". Ella fue sacada del lugar junto a las niñas y a los pocos minutos nació Quinde, casi sin ayuda mientras se vivía la tragedia en la casa.

Quinde creció libre como un colibrí ajeno a los sucesos del lugar. Corría por el campo imitando el canto de los pájaros mientras iba a cumplir con los mandados y los recados sustituyendo a su madre imposibilitada de trabajar. Desde el nacimiento y durante los primeros años fue atendido por las otras mujeres de la casa que lo mimaban y prodigaban todo tipo de cuidados, al igual que a su madre.

Cuando creció, Quinde entendió que no sólo podía cantar como un pájaro, sino también que era capaz de volar y desde ese momento empezó a planificar su vuelo. Se paraba al borde del precipicio y mirando a lo lejos agitaba sus brazos tratando de sintetizar los distintos movimientos que observaba en todas las especies de la zona. Al mismo tiempo empezó a confeccionar con las plumas que encontraba en sus andanzas un par de alas sobre una base de hilos que se robaba de las hilanderas, perfectamente templados en flexibles y livianas cañas. Con los mismos hilos tejió pacientemente cordeles que le servirían para fijarlas a los brazos.

Al cumplir los trece, nueve días antes de la muerte de su madre, dio por finalizada la confección de esas perfectas alas y en las tardes de esos días, antes del ocaso se las probaba y se lanzaba desde cuanta loma encontraba. La mañana del día en que quedó huérfano pudo cruzar de una a otra loma y volvió radiante de felicidad a contárselo a ella, que compartió la felicidad de Quinde al tiempo que sus ojos brillaron con la misma alegría. Pocos minutos después y mientras sostenía la mano de él, ella cerró sus ojos para siempre.

Quinde en ese instante y a pesar de las lágrimas se sintió poderoso, con una energía que no había sentido antes. Después de enterrar a su madre corrió en busca de sus alas, se las puso y se acercó al precipicio, entonó el canto del picaflor y voló…voló sobre el monte, sobre el río, cruzó montañas, selvas y planicies y de pronto se vio frente a una inmensidad húmeda y brillante teñida de oro y rosa, flanqueada por una inmensa esfera dorada que se escondía en el horizonte.

Hipnotizado se acercó lo más que pudo a ella y al dar una voltereta en el aire vio detrás suyo seres alados que caían sobre las aguas atrapando peces entre chillidos y juegos. Entonces fue que entendió el sentido de su nombre que aunque sea el del ave más pequeña, que en quichua significa colibrí, el siempre fue un pájaro; fue también entonces que se supo por qué la historia nunca registró su nacimiento.


pajaro con dorados -1999
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(*) http://www.edufuturo.com/educacion.php?c=4220





35 comentarios:

Paco dijo...

despues de leerte, no me queda mas remedio que decirte que es una autentica interpretación de la belleza y de la imaginación...

saludos

Dashina dijo...

Quinde, el colibrí. Cómo nos gustaría a todos tomar esa fuerza en los momentos más duros y salir volando con nuestras alas de colores. Me encantó.

Besos!

Camille Stein dijo...

qué precioso

me ha encantado la historia, tu forma de escribir...

no sé por qué, pero me ha recordado la película 'Birdie', de Alan Parker...

enhorabuena, un beso

De la Torre / Lista 35 dijo...

Que fuerte la historia, es bueno refrescar que las luchas por la libertad o las ideas son a muerte. Y que alrededor de ellas siempre hay poesía. Lujo.

Tocha

irene dijo...

Una historia muy tierna, no sabía que quinde significaba colibrí.
Bonita mezcla de libertad, esclavitud y valentía.
Sería bello ser ese colibrí, tan pequeño y con tanta fuerza.
Empiezo a creer lo que he oído muchas veces, si algo se desea con fuerza, se consigue.
Besos.

EL INSTIGADOR dijo...

¡Qué cuento más bonito! Me ha encantado. Muy bien escrito, tan denso. Eres una mestra.

Besos.

Anónimo dijo...

Cuanta envidia ha de sentir Icaro hacia Quinde, quien voló con la fuerza que da el saber que la vida a veces nos reserva dadivas mayores que puñados de cera y voluntad...

A algunos no nos da ni el poder de actualizar el blog regularmente, te envidio sanamente.

Un gran saludo desde la Ciudad de las Arañas.

David Castillo.

la chica del trapecio dijo...

Amiga,me he acercado a tus letras para agradecerte mucho por todo y celebrar con alegria esta heredad que me lego mi prima...
y me encontre con el colibrí.
Entonces me conmuevo en lo profundo, lloro, río, y doy gracias a la vida de que existan personas como tu capaces de brindarnos belleza, fuerza y sabiduría, en un texto, en un juego

eso se agradece
Angela.

PIZARR dijo...

Preciosa mezcla de leyenda, antigua realidad o cuento Caramelo.

Delicadas palabras sobre la naturaleza.

Me ha encantado leerlo precisamente en esta tranquila madrugada, acompañada de suaves melodías como acostumbro a hacer cuando estoy sola.

Un beso

Anónimo dijo...

hay que volar, como el colibrí o como otro animal.

viva la libertad de la mente...


un abrazo

gracias por pasar a mi blog,

te invito a acompañarme en mi nuevo viaje.

pasa a leer y verás...

Jesús dijo...

Bonito cuento

Mingo dijo...

Sensacional texto el de este post.Muchas gracias por tus visitas y comentarios.Saludos cordiales!

MentesSueltas dijo...

Estoy de paseo por tu mundo...
dejo un abrazo con cariño.

MentesSueltas

Jordi Vargas dijo...

Bonitas palabras, la imagen de Quinde fantástica.
Saludos

JUANAN URKIJO dijo...

Es un relato que tiene una envolvente magia y la música que escucho mientras lo leía, lo ha acompañado de un modo que ni a propósito.

Me ha gustado mucho, Caramelo. Tu quinde, tu colibrí...

Besos.

Javier dijo...

Fantástico relato, has conseguido entrelazar los diversos personajes y acciones de una manera tan curiosa que hacen tu escrito de lo más interesante.
A mi también me gustaría ser un Icaro más.
Gracias por pasar por casa.

Saludos

BELMAR dijo...

¿ERES DE CHILE?

BELMAR dijo...



Omar Cáceres es mi coterráneo...

«Si las puertas de la percepción se abriesen, todo aparecería ante el hombre tal cual es: infinito.»

TORO SALVAJE dijo...

Que bonito este relato.

Me has hecho volar.

Besos.

@Igna-Nachodenoche dijo...

A buen seguro con premeditación la madre le puso el nombre, de antemano sabía de su libertad para volar, y ser libre.
Me agrada tu forma de narración.
Besos.

Catalina Zentner Levin dijo...

Una historia subyugante, elaborada con imaginación y oficio literario.
¡HER-MO-SA!
Besos,
Catalina

Jerusalem dijo...

Señorita, pasesé por mi blog que le espera un premio.

besitos

EL INSTIGADOR dijo...

Lo he leído varias veces. Te ha quedado precioso. Solo tu sabes sorprender, incluso enternercerme con esa prosa bonita y tan elocuente.

Que siga la fiesta.

Besos

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Me gustó volar con Quinde


Saludos desde Medellín

· dijo...

la capacidad de volar, con alas propias o fabricadas, con palabras o ideas, con alegría y básicamente con ganas es algo que debemos aprender a cultivar; mientras más personas volemos muchos más podriamos encontrarnos en esos vuelos y talvez muchas cosas podrían ser diferentes

· dijo...

mil gracias a todos por hacer un alto en sus vuelos en este espacio de juego

montse dijo...

Gracias por dejarme jugar y recordarme que existen estas alas de colores que nos dejan volar!!
Un abrazo.

· dijo...

alguien me dijo que este cuento tiene problemas técnicos y le pedí a ese alguien que guiara con los desperfectos, pero aun no los he recibido, por lo que no ha sido corregido aun

Anónimo dijo...

Una historia fascinante y desde luego muy bien narrada, tiene magia, atrapa y hace sentir la intensidad adoración de un amor a prueba de la más cruel desventura.


toda una delicia y perdona la tardanza en venir.

un fuerte abrazo.

Mar y Sol(a veces tenue y otras no) dijo...

"fue también entonces que se supo por qué la historia nunca registró su nacimiento."
Bellísimo y digno final.
Un abrazo!

Viento dijo...

Caramelo, me encantan tus escritos, me quedo como una nena a quien le cuentan un cuento, mirando cada letrita y dibujando en mi mente la escena que cada una emana.

¿Es que mezclás cosas reales, acontecimientos pasados con juegos? ¿Es como que moldeás lo real haciéndolo fantasía?

De cualquier manera, tu manera particular de escribir, es un encanto.

Besos

José María Díaz dijo...

Vaya, pues si lo dudaba...... ahora se que puedo aprender mucho a travçes de tus palabras, bonita historia, curiosa toma.

Nos vemos por el sur

Nochestrellada dijo...

Maravillosa y mágica historia...
un placer detenerme aquí...

un beso!

Anónimo dijo...

Que buena historia, intrigante por cierto... como nos gustaria a todos ser un colibrí. Linda imagen.
Un abrazo.

Fernanda Irene dijo...

Precioso cuento. Tierno, sentimental, dulce, fantástico. Muy bien escrito.

Felicidades

Saludos