Su madre le puso por nombre Quinde.
A ella le gustaban los picaflores; desde muy niña corría tras ellos y de a poco aprendió a moverse tan suave e imperceptiblemente que ya no la sentían, entonces se quedaba quieta, absorta mirándolos mientras tomaban el néctar de las flores.
Ella, la muchacha, ese día, el segundo de agosto de 1810 acompañó a las hijas del hombre que luchaba por la independencia a visitarlo en la prisión. El junto a los otros detenidos que habían formado una Junta Soberana que desconocía a las autoridades nombradas por la Corona, fueron fusilados al momento de la visita, “Quiroga protegió con su cuerpo a sus dos hijas, mientras que la criada -que era una robusta mujer de raza negra, que se encontraba embarazada- se lanzó de rodillas al piso para proteger a su señor, implorando piedad a sus verdugos. Uno de los soldados respondió al clamor, de la manera más execrable, asestándole un sablazo que dejó postrada y para siempre a la fiel e infeliz mujer". Ella fue sacada del lugar junto a las niñas y a los pocos minutos nació Quinde, casi sin ayuda mientras se vivía la tragedia en la casa.
Quinde creció libre como un colibrí ajeno a los sucesos del lugar. Corría por el campo imitando el canto de los pájaros mientras iba a cumplir con los mandados y los recados sustituyendo a su madre imposibilitada de trabajar. Desde el nacimiento y durante los primeros años fue atendido por las otras mujeres de la casa que lo mimaban y prodigaban todo tipo de cuidados, al igual que a su madre.
Cuando creció, Quinde entendió que no sólo podía cantar como un pájaro, sino también que era capaz de volar y desde ese momento empezó a planificar su vuelo. Se paraba al borde del precipicio y mirando a lo lejos agitaba sus brazos tratando de sintetizar los distintos movimientos que observaba en todas las especies de la zona. Al mismo tiempo empezó a confeccionar con las plumas que encontraba en sus andanzas un par de alas sobre una base de hilos que se robaba de las hilanderas, perfectamente templados en flexibles y livianas cañas. Con los mismos hilos tejió pacientemente cordeles que le servirían para fijarlas a los brazos.
Al cumplir los trece, nueve días antes de la muerte de su madre, dio por finalizada la confección de esas perfectas alas y en las tardes de esos días, antes del ocaso se las probaba y se lanzaba desde cuanta loma encontraba. La mañana del día en que quedó huérfano pudo cruzar de una a otra loma y volvió radiante de felicidad a contárselo a ella, que compartió la felicidad de Quinde al tiempo que sus ojos brillaron con la misma alegría. Pocos minutos después y mientras sostenía la mano de él, ella cerró sus ojos para siempre.
Quinde en ese instante y a pesar de las lágrimas se sintió poderoso, con una energía que no había sentido antes. Después de enterrar a su madre corrió en busca de sus alas, se las puso y se acercó al precipicio, entonó el canto del picaflor y voló…voló sobre el monte, sobre el río, cruzó montañas, selvas y planicies y de pronto se vio frente a una inmensidad húmeda y brillante teñida de oro y rosa, flanqueada por una inmensa esfera dorada que se escondía en el horizonte.
Hipnotizado se acercó lo más que pudo a ella y al dar una voltereta en el aire vio detrás suyo seres alados que caían sobre las aguas atrapando peces entre chillidos y juegos. Entonces fue que entendió el sentido de su nombre que aunque sea el del ave más pequeña, que en quichua significa colibrí, el siempre fue un pájaro; fue también entonces que se supo por qué la historia nunca registró su nacimiento.
(*) http://www.edufuturo.com/educacion.php?c=4220
35 comentarios:
despues de leerte, no me queda mas remedio que decirte que es una autentica interpretación de la belleza y de la imaginación...
saludos
Quinde, el colibrí. Cómo nos gustaría a todos tomar esa fuerza en los momentos más duros y salir volando con nuestras alas de colores. Me encantó.
Besos!
qué precioso
me ha encantado la historia, tu forma de escribir...
no sé por qué, pero me ha recordado la película 'Birdie', de Alan Parker...
enhorabuena, un beso
Que fuerte la historia, es bueno refrescar que las luchas por la libertad o las ideas son a muerte. Y que alrededor de ellas siempre hay poesía. Lujo.
Tocha
Una historia muy tierna, no sabía que quinde significaba colibrí.
Bonita mezcla de libertad, esclavitud y valentía.
Sería bello ser ese colibrí, tan pequeño y con tanta fuerza.
Empiezo a creer lo que he oído muchas veces, si algo se desea con fuerza, se consigue.
Besos.
¡Qué cuento más bonito! Me ha encantado. Muy bien escrito, tan denso. Eres una mestra.
Besos.
Cuanta envidia ha de sentir Icaro hacia Quinde, quien voló con la fuerza que da el saber que la vida a veces nos reserva dadivas mayores que puñados de cera y voluntad...
A algunos no nos da ni el poder de actualizar el blog regularmente, te envidio sanamente.
Un gran saludo desde la Ciudad de las Arañas.
David Castillo.
Amiga,me he acercado a tus letras para agradecerte mucho por todo y celebrar con alegria esta heredad que me lego mi prima...
y me encontre con el colibrí.
Entonces me conmuevo en lo profundo, lloro, río, y doy gracias a la vida de que existan personas como tu capaces de brindarnos belleza, fuerza y sabiduría, en un texto, en un juego
eso se agradece
Angela.
Preciosa mezcla de leyenda, antigua realidad o cuento Caramelo.
Delicadas palabras sobre la naturaleza.
Me ha encantado leerlo precisamente en esta tranquila madrugada, acompañada de suaves melodías como acostumbro a hacer cuando estoy sola.
Un beso
hay que volar, como el colibrí o como otro animal.
viva la libertad de la mente...
un abrazo
gracias por pasar a mi blog,
te invito a acompañarme en mi nuevo viaje.
pasa a leer y verás...
Bonito cuento
Sensacional texto el de este post.Muchas gracias por tus visitas y comentarios.Saludos cordiales!
Estoy de paseo por tu mundo...
dejo un abrazo con cariño.
MentesSueltas
Bonitas palabras, la imagen de Quinde fantástica.
Saludos
Es un relato que tiene una envolvente magia y la música que escucho mientras lo leía, lo ha acompañado de un modo que ni a propósito.
Me ha gustado mucho, Caramelo. Tu quinde, tu colibrí...
Besos.
Fantástico relato, has conseguido entrelazar los diversos personajes y acciones de una manera tan curiosa que hacen tu escrito de lo más interesante.
A mi también me gustaría ser un Icaro más.
Gracias por pasar por casa.
Saludos
¿ERES DE CHILE?
Omar Cáceres es mi coterráneo...
«Si las puertas de la percepción se abriesen, todo aparecería ante el hombre tal cual es: infinito.»
Que bonito este relato.
Me has hecho volar.
Besos.
A buen seguro con premeditación la madre le puso el nombre, de antemano sabía de su libertad para volar, y ser libre.
Me agrada tu forma de narración.
Besos.
Una historia subyugante, elaborada con imaginación y oficio literario.
¡HER-MO-SA!
Besos,
Catalina
Señorita, pasesé por mi blog que le espera un premio.
besitos
Lo he leído varias veces. Te ha quedado precioso. Solo tu sabes sorprender, incluso enternercerme con esa prosa bonita y tan elocuente.
Que siga la fiesta.
Besos
Me gustó volar con Quinde
Saludos desde Medellín
la capacidad de volar, con alas propias o fabricadas, con palabras o ideas, con alegría y básicamente con ganas es algo que debemos aprender a cultivar; mientras más personas volemos muchos más podriamos encontrarnos en esos vuelos y talvez muchas cosas podrían ser diferentes
mil gracias a todos por hacer un alto en sus vuelos en este espacio de juego
Gracias por dejarme jugar y recordarme que existen estas alas de colores que nos dejan volar!!
Un abrazo.
alguien me dijo que este cuento tiene problemas técnicos y le pedí a ese alguien que guiara con los desperfectos, pero aun no los he recibido, por lo que no ha sido corregido aun
Una historia fascinante y desde luego muy bien narrada, tiene magia, atrapa y hace sentir la intensidad adoración de un amor a prueba de la más cruel desventura.
toda una delicia y perdona la tardanza en venir.
un fuerte abrazo.
"fue también entonces que se supo por qué la historia nunca registró su nacimiento."
Bellísimo y digno final.
Un abrazo!
Caramelo, me encantan tus escritos, me quedo como una nena a quien le cuentan un cuento, mirando cada letrita y dibujando en mi mente la escena que cada una emana.
¿Es que mezclás cosas reales, acontecimientos pasados con juegos? ¿Es como que moldeás lo real haciéndolo fantasía?
De cualquier manera, tu manera particular de escribir, es un encanto.
Besos
Vaya, pues si lo dudaba...... ahora se que puedo aprender mucho a travçes de tus palabras, bonita historia, curiosa toma.
Nos vemos por el sur
Maravillosa y mágica historia...
un placer detenerme aquí...
un beso!
Que buena historia, intrigante por cierto... como nos gustaria a todos ser un colibrí. Linda imagen.
Un abrazo.
Precioso cuento. Tierno, sentimental, dulce, fantástico. Muy bien escrito.
Felicidades
Saludos
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