Alegria y dulzura!!... No lo he comido nunca, porque me gusta poco lo dulce, pero siempre que lo he visto, me ha transmitido la sensación de algo muy dulce. Siempre va bien evocar estas sensaciones!!... Gracias por compartirlas. Un abrazo.
y las caritas que se les pone cuando por fin lo tiene en sus manos y se les llena la cara de azucar? si es que no hay nada mejor que la felicidad de un niño.
11 comentarios:
No sabes cuanto me gustaban esos caramelos... Caramelo.
Me encantaba ir a la feria porque mi padre me compraba siempre una nube de esas inmensas de azucar de colores o una manzana acaramelada muy rojita.
Me has traido bellos recuerdos.
Un beso
Te cuento un secreto: ¡todavía los disfruto junto a mis nietos!
Mi lado de niña que sigue y no me deja...
E a alegria dura tão pouco nesses casos...
Me encantan las ferias pero los caramelos de algodón no.
Un saludo
Talvez o tempo respire nas palavras...
Cuando yo era pequeña
(hace nada...ji!)
eran blancos...
No había de colores...
No me gustaba comerlos
pero sí tenerlos...
Era un código común,
una forma de hablar,
una antorcha de azúcar...
(Que bellas las fotos, Caramelo!)
Besos alegres de algodón!
Que buenos están, yo me he de controlar para no comerme el d mi hijo.
Un abrazo
Alegria y dulzura!!... No lo he comido nunca, porque me gusta poco lo dulce, pero siempre que lo he visto, me ha transmitido la sensación de algo muy dulce.
Siempre va bien evocar estas sensaciones!!... Gracias por compartirlas.
Un abrazo.
y las caritas que se les pone cuando por fin lo tiene en sus manos y se les llena la cara de azucar? si es que no hay nada mejor que la felicidad de un niño.
saludos
¿Es tuya, Franca? ¿Esa niña es tuya? ¿Es tuya esa versión... de la vida?
Besos a las tres (uno de ellos para esa otra criatura, que permanece sabiamente emboscada en su nube rosa).
Algodones! Así se llaman acá. Me llaman la atención como imagen, pero sólo una vez cuando era niña lo probé y no me gustó.
Abrazos.
Publicar un comentario