de la muerte del tirano sólo recuerda el ruido de la calle, gritos de festejo y de lamento, que a lo lejos traía la brisa de esa tarde de verano.
Pero lo que no olvida, ni su piel tampoco, es que junto a él en ese mismo instante, eran uno en la fiesta de los cuerpos y que entre ellos reinaba el amor.
Es el mejor recuerdo, y quién sabe si el mas feliz, que se puede tener de la muerte de un dictador.
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domingo, 11 de diciembre de 2011
lunes, 8 de agosto de 2011
cuando la gente sale a la calle
el derecho a la educación, en un país en el que la educación universitaria pública se debe pagar, ¿dónde quedó?
(7 de agosto del 2011)
domingo, 19 de junio de 2011
cuando el cielo llora
Etiquetas:
ciudad,
colores,
naturaleza
viernes, 27 de mayo de 2011
de plazas y calles
cuando la gente sale es porque la pobreza, la angustia, la rabia y la impotencia ya no le caben y necesitan una ciudad, una plaza, una calle.
En respuesta a los que confunden aseo de plazas con represión están los que creen que las plazas son símbolos de liberación. El derecho a ocupar la ciudad, las calles, las plazas se queda en el papel cuando sus habitantes salen y quienes gobiernan les reprimen...a lo mejor siempre han sido solo palabras sobre el papel...
¿quién sabe?
martes, 26 de abril de 2011
ciudad profunda
Quito, respiro tu aire, te camino, aunque talvez no tanto como otras veces y a lo mejor porque recién te visito.
Y en ese aire me llega un suspiro leve, casi imperceptible de deseo de no ser visitante sino habitante y trato de retenerlo con cuidado porque ese, suspiro o aire, contiene palabras mas grandes, de esas que corren el riesgo de ser palabras mayores y, entonces, también suspiro...
Quito, me apresto a caminarte para ver si en el recorrer tus calles me llegan mas suspiros, aires, quizás vientos. Descuida, los recogeré con cuidado y las palabras que traigan las guardaré sin deletrearlas y esperaré a ver que sucede con ellas, que mensajes encierran, que significados de ciudad profunda traen.
sábado, 13 de noviembre de 2010
en compañía de los árboles
viernes, 19 de marzo de 2010
casas de corazones
originally uploaded by dibufoto / franciscadelatorre.
por la ventanilla bajo el seis se desliza una mirada que luego abre la puerta no sin antes preguntar si trae algo; que trae juegos responde la niña antes de cruzar el umbral; que son juegos de adivinar, agrega, antes de la puerta tras su espalda cerrar.
Cuando sale brilla de alegría, que ha jugado con los niños del corazón, dicen sus ojos mientras corre calle abajo entonando alguna canción.
Reinan las risas en la casa de los niños y en la casa de la niña, aunque no está pintado en la puerta porque es igual de grande y acoge a quien llega, reina un generoso corazón.
sábado, 10 de octubre de 2009
ahora mismo en primavera
llanto del cielo
bálsamo para el corazón
de la ciudad
de pulmones saturados
brillo de
cristales que adornan
las flores citadinas
o ciudadanas ¿quién sabe?
originally uploaded by dibufoto / F..
instantes
en los que parecen ser
las flores las únicas
que sonríen a la primavera
urbe saturada
de tonos gris-pena-permanente
que se ilumina
esta tarde
Etiquetas:
ciudad,
naturaleza,
palabras
domingo, 19 de julio de 2009
silencio hondo
originally uploaded by dibufoto.
pide auxilio
desde un silencio que grita
que alguien le hable
que alguna palabra le toque
bulla y gente
ecos y voces
opacan el estruendo
que en el corazón explota
ojos que le miren
que le acaricie
una sonrisa
no importa de donde
no habla
no espera nada
será una paja
la que le ahoga en lágrimas
y arremete con palabras
dice cosas a veces
a quien al pasar
se cruza
solitario pedido
silencioso alarido
de un alma rota
en la soledad más honda
miércoles, 20 de mayo de 2009
inevitablemente
- hola, buenos días, saludó el hombre sentado en la van.
Le respondí de la misma manera y por un segundo sentí la cercanía de esa forma de saludo que me transportó a amigos queridos. Me senté junto a él y repetí el saludo sólo por gusto, al tiempo que miré su rostro atractivo y pensé no es chileno.
Tomó un gran maletín de cuero café, de ese cuero que invita a ser tocado, lo acomodó sobre sus rodillas y se alejó un poco hacia la ventana. Nadie habló hasta que la van se detuvo.
- ¿Dónde estamos?, pregunté. Quería oir su voz de acento del otro lado de la cordillera. Me explicó con precisión el lugar. Sonó uruguayo y sonreí internamente.
- ¿Eres argentino? pregunté a sabiendas de la respuesta y él aclaró su procedencia. Sonreí otra vez.
- Allí nacieron mis hijos, me contó cuando le dije que mi destino era Quito. En Chaupicruz, dijo, con una linda sonrisa.
El mismo vuelo hasta Lima. El tomó el avión hacia Caracas, para en pocos días más, pasar por Quito.
Hablamos de Santiago, que vivimos cerca, de perros, de barrios, de ciudades, de política y por último, inevitablemente, nos quedamos en Benedetti.
Le respondí de la misma manera y por un segundo sentí la cercanía de esa forma de saludo que me transportó a amigos queridos. Me senté junto a él y repetí el saludo sólo por gusto, al tiempo que miré su rostro atractivo y pensé no es chileno.
Tomó un gran maletín de cuero café, de ese cuero que invita a ser tocado, lo acomodó sobre sus rodillas y se alejó un poco hacia la ventana. Nadie habló hasta que la van se detuvo.
- ¿Dónde estamos?, pregunté. Quería oir su voz de acento del otro lado de la cordillera. Me explicó con precisión el lugar. Sonó uruguayo y sonreí internamente.
- ¿Eres argentino? pregunté a sabiendas de la respuesta y él aclaró su procedencia. Sonreí otra vez.
- Allí nacieron mis hijos, me contó cuando le dije que mi destino era Quito. En Chaupicruz, dijo, con una linda sonrisa.
El mismo vuelo hasta Lima. El tomó el avión hacia Caracas, para en pocos días más, pasar por Quito.
Hablamos de Santiago, que vivimos cerca, de perros, de barrios, de ciudades, de política y por último, inevitablemente, nos quedamos en Benedetti.
martes, 3 de marzo de 2009
piso por piso
y ese día el cielo descendió por las ventanas, piso por piso, hasta encontrarse con la ciudad que despertaba.
sábado, 14 de febrero de 2009
amarillo
en el verano las cosas parecen tener un color amarillo; seguramente es el sol el que le otorga a todo esa tonalidad amarillenta, pero no la de película vieja en la que los rojos tiran a rosa y los azules parecen haber sido víctimas de un chaparrón, sino la del cálido abrazo que el astro brilante le brinda al corazón y así como los movimientos corporales son más lentos, así también el pensamiento se vuelve pausado y hasta sereno, diría.
El frío ese que atraviesa el corazón cuando la desilusión se hace compañera, por ejemplo, con la llegada de las vacaciones de los otros que vacían la ciudad ahora calurosa, adormecida y también más cercana y en un contexto de ideas lentas, el aire helado se transforma en un cálido remanso para el alma.
Ese tono amarillo del verano permite sentir con mayor precisión como poco a poco se recupera el sentido y el control interior y otorga la posibilidad de ver lo que se vivió en perspectiva, con tranquilidad y con una fuerza visceral que al potenciarse permite recuperarse interiormente.
En el verano, así como las flores nuevas, algo parecido a la alegría parecen brotar de color amarillo y eso...parece que es bueno
El frío ese que atraviesa el corazón cuando la desilusión se hace compañera, por ejemplo, con la llegada de las vacaciones de los otros que vacían la ciudad ahora calurosa, adormecida y también más cercana y en un contexto de ideas lentas, el aire helado se transforma en un cálido remanso para el alma.
Ese tono amarillo del verano permite sentir con mayor precisión como poco a poco se recupera el sentido y el control interior y otorga la posibilidad de ver lo que se vivió en perspectiva, con tranquilidad y con una fuerza visceral que al potenciarse permite recuperarse interiormente.
En el verano, así como las flores nuevas, algo parecido a la alegría parecen brotar de color amarillo y eso...parece que es bueno
sábado, 31 de enero de 2009
hay días
hay días en que, como el de hoy, se instala el silencio.
No oigo las voces de los otros aunque muevan la boca o gesticulen; sigo mi camino sin saber de los ruidos callejeros por más que la ciudad luce saturada.
Hoy nada me llega, excepto el olor de alguna planta y a lo lejos la voz de una mujer que me traspasa; es el único sonido con sentido y con-sentido.
Porque hay días en que, como el de hoy, me basta el silencio.
No oigo las voces de los otros aunque muevan la boca o gesticulen; sigo mi camino sin saber de los ruidos callejeros por más que la ciudad luce saturada.
Hoy nada me llega, excepto el olor de alguna planta y a lo lejos la voz de una mujer que me traspasa; es el único sonido con sentido y con-sentido.
Porque hay días en que, como el de hoy, me basta el silencio.
viernes, 9 de enero de 2009
ciudad que a veces
ciudad del no espacio compartido; ciudad que no sabe de la ocupación de plazas rodeadas de bancas de fierro vacías, perfectos jardines con flores también perfectas, inquilinos que circulan por la periferia de ellas sin hacerlas propias
ciudad, jaula, ciudad que atrapa, aprisiona, consume, mata...ciudad que a veces
ciudad perdida entre nubes casi invisibles de partículas tóxicas que consumen la energía de sus pobladores; ciudad ausente tus moradores no se descubren en las miradas de los otros; ciudad ajena, lejana
ciudad, jaula, ciudad que atrapa, aprisiona, consume, mata...ciudad que a veces
ciudad perdida entre nubes casi invisibles de partículas tóxicas que consumen la energía de sus pobladores; ciudad ausente tus moradores no se descubren en las miradas de los otros; ciudad ajena, lejana
ciudad, jaula, ciudad que atrapa, aprisiona, consume, mata...ciudad que a veces
ciudad gris surcada por jardines, jardines urbanos rodeados de cemento, cemento que da sombra a la gente que camina indiferente, que no sabe que respira, que piensa que aun vive porque su tarjeta se desliza correctamente en la ranura de la planta que da plata
ciudad, jaula, ciudad que atrapa, aprisiona, consume, mata...ciudad que a veces
ciudad a la que tratan de darle vida con festejos anuales para que sus habitantes se alegren en sus calles, con la la ilusión de que la catarsis fue una constante
ciudad jaula, ábrete
ciudad que atrapa, sueltalos
ciudad que aprisiona, libéralos
ciudad que consume al vecino que muere cada día de estar solo
ciudad que mata en vida
¿cuándo serás, ciudad, poseida, habitada, más querida?
ciudad gris surcada por jardines, jardines urbanos rodeados de cemento, cemento que da sombra a la gente que camina indiferente, que no sabe que respira, que piensa que aun vive porque su tarjeta se desliza correctamente en la ranura de la planta que da plata
ciudad, jaula, ciudad que atrapa, aprisiona, consume, mata...ciudad que a veces
ciudad a la que tratan de darle vida con festejos anuales para que sus habitantes se alegren en sus calles, con la la ilusión de que la catarsis fue una constante
ciudad jaula, ábrete
ciudad que atrapa, sueltalos
ciudad que aprisiona, libéralos
ciudad que consume al vecino que muere cada día de estar solo
ciudad que mata en vida
¿cuándo serás, ciudad, poseida, habitada, más querida?
domingo, 23 de noviembre de 2008
amor de cementerio
sábado, 11 de octubre de 2008
sábado, 4 de octubre de 2008
martes, 23 de septiembre de 2008
¿va al paraíso?
los vecinos compartían y regalaban abrazos y risas en la calle
al ritmo de una banda de pueblo; con vientos y percusión todo el mundo bailaba
en la mitad del Cerro Esperanza, con pescado al carbón, de madrugada.
originally uploaded by dibufoto.
Fue tan intenso que quedó el recuerdo, con el sentir que aquello debió ser lo más cercano al paraíso... hace tanto tiempo ya.Era un nuevo año que llegaba, en el viejo puerto de Valparaíso
::____:::___________________________________________________:____:::
En este post, originalmente, sonaba la voz de Ángel González recitando su
"Canción de invierno y de verano" y luego la voz de Osvaldo "Gitano" Rodríguez cantando "Valparaíso"
Canción de invierno y de verano
Cuando es invierno en el mar del Norte
es verano en Valparaíso.
Los barcos hacen sonar sus sirenas al entrar en el
puerto de Bremen con jirones de niebla y de hielo
en sus cabos,
mientras los balandros soleados arrastran por la superficie del Pacífico Sur
bellas bañistas.
Eso sucede en el mismo tiempo,
pero jamás en el mismo día.
Porque cuando es de día en el mar del Norte
—brumas y sombras absorbiendo restos
de sucia luz—
es de noche en Valparaíso
-rutilantes estrellas lanzando agudos dardos
a las olas dormidas.
Cómo dudar que nos quisimos,
que me seguía tu pensamiento
y mi voz te buscaba -detrás,
muy cerca, iba mi boca.
Nos quisimos, es cierto, y yo sé cuánto:
primaveras, veranos, soles, lunas.
Pero jamás en el mismo día.
es verano en Valparaíso.
Los barcos hacen sonar sus sirenas al entrar en el
puerto de Bremen con jirones de niebla y de hielo
en sus cabos,
mientras los balandros soleados arrastran por la superficie del Pacífico Sur
bellas bañistas.
Eso sucede en el mismo tiempo,
pero jamás en el mismo día.
Porque cuando es de día en el mar del Norte
—brumas y sombras absorbiendo restos
de sucia luz—
es de noche en Valparaíso
-rutilantes estrellas lanzando agudos dardos
a las olas dormidas.
Cómo dudar que nos quisimos,
que me seguía tu pensamiento
y mi voz te buscaba -detrás,
muy cerca, iba mi boca.
Nos quisimos, es cierto, y yo sé cuánto:
primaveras, veranos, soles, lunas.
Pero jamás en el mismo día.
Valparaíso
Yo no he sabido nunca de su historia, un día
nací allí, sencillamente. El viejo
puerto vigiló mi infancia con rostro de
fría indiferencia. Porque no nací
pobre y siempre tuve un miedo inconcebible a la pobreza.
Yo les quiero contar lo que he observado para que
nos vayamos conociendo. El habitante
encadenó las calles la lluvia
destiñó las escaleras y un manto de
tristeza fue cubriendo los cerros con sus calles y sus niños.
Y vino el temporal y la llovizna con su carga de
Letras de canciones similares en arena y desperdicios. Por ahí paso la
muerte tantas veces la muerte que enlutó a
Valparaíso y una vez más el viento
como siempre limpió la cara de este puerto herido.
Pero este puerto amarra como el hambre, no se
puede vivir sin conocerlo, no se puede mirar sin
que nos falte, la brea, el viento sur, los
volantines, y el pescador de jaivas que entristece
nuestro paisaje de la costanera.
nací allí, sencillamente. El viejo
puerto vigiló mi infancia con rostro de
fría indiferencia. Porque no nací
pobre y siempre tuve un miedo inconcebible a la pobreza.
Yo les quiero contar lo que he observado para que
nos vayamos conociendo. El habitante
encadenó las calles la lluvia
destiñó las escaleras y un manto de
tristeza fue cubriendo los cerros con sus calles y sus niños.
Y vino el temporal y la llovizna con su carga de
Letras de canciones similares en arena y desperdicios. Por ahí paso la
muerte tantas veces la muerte que enlutó a
Valparaíso y una vez más el viento
como siempre limpió la cara de este puerto herido.
Pero este puerto amarra como el hambre, no se
puede vivir sin conocerlo, no se puede mirar sin
que nos falte, la brea, el viento sur, los
volantines, y el pescador de jaivas que entristece
nuestro paisaje de la costanera.
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sábado, 23 de agosto de 2008
en silencio
empezar el día en silencio y hacer inventarios de silencios:
El que antecede al sonido, que lo rompe.
El de las plantas cuando en la noche duerme el viento.
El que antecede al sonido, que lo rompe.
El de las plantas cuando en la noche duerme el viento.
El silencio del final cuando poco o nada queda.
Cuando la desolación del desgaste los sienta frente a frente, en cualquier lugar, cada uno en su mundo, sin miradas, sin sentimiento, sin palabras, rodeados de silencios.
Los de la música, que le dan fuerza y tienen forma en el pentagrama.
Los de la alegría, los del encuentro, de los besos, de los abrazos.
En las plazas, en las calles, ausentes en el ruido buscando silencios.
Entre muchedumbres, silencios caidos, pisoteados. Silencios quebrados.
El silencio que precede al trueno.
El del que no quiere oir, ni siquiera, su propio silencio.
Silencio de los que nacieron, llevando consigo el silencio.
De los que emiten palabras, como aventadas por aspas, para llenar espacios por el temor de encontrarse a sí mismos.
El del agua que cae y se funde en el agua mas quieta.
Tu silencio.
Casi no queda espacio para el silencio y ya en la noche al cerrar los ojos el corazón busca el silencio, en silencio.
martes, 12 de agosto de 2008
luces de domingo
sol de invierno, luces de primavera, abrazo de ramas, cantos de pájaros, serenidad en el aire al compartir la mañana con mis dos soles que con su alegría iluminan el corazón

No sé si es por el contraluz, pero esta foto tiene una secuencia de líneas que le dan un efecto especial y por eso la he subido directamente al blog y no como siempre al ►Flickr (ver) (aunque me parece que aquí pierde nitidez)
-variaciones sobre el mismo tema-

subida directamente; o en ►Flickr
a la misma hora, el mismo parque y sin líneas...con risas y recuerdos de infancia

No sé si es por el contraluz, pero esta foto tiene una secuencia de líneas que le dan un efecto especial y por eso la he subido directamente al blog y no como siempre al ►Flickr (ver) (aunque me parece que aquí pierde nitidez)
-variaciones sobre el mismo tema-

subida directamente; o en ►Flickr
a la misma hora, el mismo parque y sin líneas...con risas y recuerdos de infancia
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