con sus ochenta y algo recorridos piensa en el vacío de la ausencia. Ya no le quedan amigos, se han ido.
Cuando la vida se encarga de alejarlos mientras que alienta a otros, como él, a que sigan el camino, las soledades crecen en proporción a las tristezas que se acentúan o viceversa, en un tiempo que ya no importa la diferencia, o da lo mismo por ser lo mismo.
Y se aferra a la mano de su compañera, ella sigue, le sigue y el la sigue.
Y se obliga a que cada día tenga una rutina, un estímulo que le obliga.
Y sonríe al día porque ama la vida aunque sea ella la que se aleja de sus amigos. Y le agradece a ella por el sol que cada día traspasa el vidrio y medio lo festeja como si fuera su día, para en esa fiesta ahuyentar a la tristeza y mantener el recuerdo de los que se han ido que le acompañan en cada trazo, en la palabra, en el silencio de sus sonidos.
Cuando la vida se encarga de alejarlos mientras que alienta a otros, como él, a que sigan el camino, las soledades crecen en proporción a las tristezas que se acentúan o viceversa, en un tiempo que ya no importa la diferencia, o da lo mismo por ser lo mismo.
Y se aferra a la mano de su compañera, ella sigue, le sigue y el la sigue.
Y se obliga a que cada día tenga una rutina, un estímulo que le obliga.
Y sonríe al día porque ama la vida aunque sea ella la que se aleja de sus amigos. Y le agradece a ella por el sol que cada día traspasa el vidrio y medio lo festeja como si fuera su día, para en esa fiesta ahuyentar a la tristeza y mantener el recuerdo de los que se han ido que le acompañan en cada trazo, en la palabra, en el silencio de sus sonidos.

8 comentarios:
Francisca, lo has descrito de forma tan veraz que me has hecho saltar las lágrimas. La soledad y la tristeza de las ausencias es una dura prueba a la que hay que someterse, además de tantas otras, cuando llega la vejez. A veces me he preguntado si merece la pena y creo que muchos ancianos enferman y mueren de añoranza.
Un gran beso.
intensamente hermoso las palabras que vuelven una y otra vez en esta historia dura e inquietante.
felicidades Caramelo.
besitos!!!!!!!
Que buenas letras. No soy un amante de la poesia porque tengo que repetir una y otra vez palabras que no son mias para volverlas mias, de verdad que me ha gustado mucho.
Sigue escribiendo...
Hola otra vez. Tienes en mi blog algo para ti. Juguemos esta vez también.
Un abrazo.
Vengo a recalar por primera vez en tu blog y, la verdad, me ha gustado y mucho, estaremos en contacto, bellas palbra en grandes ideas....un abrazo y a seguir trabajando asi.
Bonito,real y triste
Un saludo
Francisca: es bellisio tu escrito para describir esa etapa de la vida en que la soledad viene a poblar los recuerdos.
Cariños
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