el tiempo que pasa alocado, y todo arrasa, también se lleva con él la palabra; algunas veces en el momento justo en el que llega, otras cuando todavía no se pronuncia. En ocasiones queda grabada al reverso de algún papel, cualquier papel, aunque también busca las pequeñas hojas de esa libreta que viaja a casi todos los lugares, donde queda retenida, presa de otras páginas, otras palabras, números y hasta garabatos.
Sin embargo, son muchas las veces que se queda en el pensamiento, efímera, apurada como el tiempo, y se va presa del primer suspiro o se escapa fugaz con alguna idea...
2 comentarios:
¡Qué lindo es volver a leerte, Francisca!
Tus vidas ejemplares aunque imperfectas, traen soplos de aire renovador, gracias por estar y ofrecer tus palabras.
Palabras siempres palabras...un abarzo.
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