martes, 27 de octubre de 2009
el celeste es eterno
nunca
dije desde mi país de no me olvides
vengo para quedarme
dijiste
desde tu país de siempre presente
en tu historia los cariños
son de toda la vida
en la mía parecían serlo
antes de dejar atrás mi historia
no me conformaría si ya no estás
dije
no me conformaría si me marcho
dijiste
¿viste que el cielo es permanente?
a veces pienso que se esfuma
te respondí
¿viste que el celeste es eterno?
a veces las nubes ocultan el infinito
pensé
no me iré dijo tu mirada
entonces
sin pensar
y sin ceguera
me quedé contigo en ella
lunes, 26 de octubre de 2009
la mejor hora
es esa en la que por una helada magia el tiempo no corre, las sonrisas se congelan, las miradas se paran al punto que parece que el mundo entero es sólo un dulce de chocolate con sabor a crema
viernes, 16 de octubre de 2009
"no puedo verte triste..."
-oiga niña, ¿quiere que le cante una canción? dijo, al pasar frente a un portal del pequeño pueblo de nombre grande, Bolivar, en Esmeraldas.
Me detuve, nos miramos, no respondió a mi sonrisa e insistió
- Le canto una canción ¿dígame cuál quiere?
Un muchacho sentado junto a él puso una silla en la entrada de la casa y me invitó a sentarme.
- "Nuestro juramento", dije ínvitándole a sonreir nuevamente.
Sin sonrisas tañó la guitarra que en medio del calor de costa ecuatorial se opacaba por ese no-se-qué que en la humedad hace que los sonidos parezcan con sordina.
- "No puedo verte triste porque me mata tu carita de pena, mi dulce amor..." entonó con voz de sentimiento, del que sencillamente sabe lo que dice.
Casi dejé de respirar para que no se hiciera evidente en el pecho la agitación del corazón mientras sentía que la sonrisa corría el riesgo de humedecerse con gotas salinas. Esa mañana de sol hirviente el Jotajota era un recuerdo lejano de nostalgias citadinas, mientras que en este lugar, que hasta la noche anterior no estaba en mi mapa, la canción iba al ritmo de la vida que, a pesar de todos los pesares, bullía en medio de la única calle que iba a desembocar en el mar.
- "Si tu mueres primero, yo te prometo escribiré la historia de nuestro amor, con toda el alma llena de sentimiento; la escribire con sangre, con tinta sangre del corazon"...
sábado, 10 de octubre de 2009
ahora mismo en primavera
llanto del cielo
bálsamo para el corazón
de la ciudad
de pulmones saturados
brillo de
cristales que adornan
las flores citadinas
o ciudadanas ¿quién sabe?
originally uploaded by dibufoto / F..
instantes
en los que parecen ser
las flores las únicas
que sonríen a la primavera
urbe saturada
de tonos gris-pena-permanente
que se ilumina
esta tarde
espera
¿qué sentirá cuando la mano de ella lo acaricia desde afuera?
¿cómo le llegarán su voz, los sonidos y la música?
¿será que un día, si olvida esas caricias y sonidos, su hablar corre el riesgo de ser como el de los grandes y su mirar el de perder la transparencia del cielo?
¿es ese un inevitable sino?