de la muerte del tirano sólo recuerda el ruido de la calle, gritos de festejo y de lamento, que a lo lejos traía la brisa de esa tarde de verano.
Pero lo que no olvida, ni su piel tampoco, es que junto a él en ese mismo instante, eran uno en la fiesta de los cuerpos y que entre ellos reinaba el amor.
Es el mejor recuerdo, y quién sabe si el mas feliz, que se puede tener de la muerte de un dictador.
domingo, 11 de diciembre de 2011
lunes, 8 de agosto de 2011
cuando la gente sale a la calle
el derecho a la educación, en un país en el que la educación universitaria pública se debe pagar, ¿dónde quedó?
(7 de agosto del 2011)
lunes, 27 de junio de 2011
martes, 21 de junio de 2011
abierta al cielo
se puede andar por la vida como casa abierta al cielo, sin techo y al descubierto. Y puede el sol traspasar el ser sin tropiezo ni paredes; como también la lluvia puede bañar el alma sin tener canaletas ni tejas en el medio. Así también, pueden las ideas ir y venir y encontrarse con ese pensamiento que quedó en otras casas que si tenían techo porque fueron las de siempre, las del comienzo.
Y porque no hay techo que frene se puede ser ave levantar vuelo y llegar lejos, talvez al sitio donde fue el inicio de todo, desde donde partió ese largo viaje que depara regreso.
Porque si ya una vez te fuiste puedes decir, con alguna noción del hecho, que ser migrante es no quedarse estático y, aunque es incierto, también es saber abrirse al futuro, porque una vez que emigras adquieres las herramientas para ser migrante de nuevo.
domingo, 19 de junio de 2011
cuando el cielo llora
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lunes, 13 de junio de 2011
jueves, 2 de junio de 2011
hilo de voz
desde sus magulladas ansias por seguir sus manos aprietan, temblorosas, el auricular y un hilo de voz se desprende para hablar. Apenas el hilo se pierde en el silencio, un sonoro tono galante, que desconoce y suena ajeno, rompe el tiempo al punto que se estremece temeroso; ya no recuerda esa voz, ni siquiera recuerda que es posible que alguien pueda emitir esos sonidos. Ella por un segundo esboza una sonrisa, la voz le recuerda la vida. Reacciona y apenas responde el saludo, parece ajena, extraña mientras el ruido circundante le traga. Que mañana te llamo, dice él. Que si no te respondo no insistas, agrega ella. Su mano temblorosa deja el auricular y las ansias, aun más magulladas, empequeñecen su alma y lo arropan hasta que desaparece.
viernes, 27 de mayo de 2011
de plazas y calles
cuando la gente sale es porque la pobreza, la angustia, la rabia y la impotencia ya no le caben y necesitan una ciudad, una plaza, una calle.
En respuesta a los que confunden aseo de plazas con represión están los que creen que las plazas son símbolos de liberación. El derecho a ocupar la ciudad, las calles, las plazas se queda en el papel cuando sus habitantes salen y quienes gobiernan les reprimen...a lo mejor siempre han sido solo palabras sobre el papel...
¿quién sabe?
sábado, 21 de mayo de 2011
tiempos
en fin...tiempo de hasta luegos, de empezar a caminar las decisiones.
Tiempo de, sin querer, volver a las distancias para esperar el tiempo...
martes, 26 de abril de 2011
ciudad profunda
Quito, respiro tu aire, te camino, aunque talvez no tanto como otras veces y a lo mejor porque recién te visito.
Y en ese aire me llega un suspiro leve, casi imperceptible de deseo de no ser visitante sino habitante y trato de retenerlo con cuidado porque ese, suspiro o aire, contiene palabras mas grandes, de esas que corren el riesgo de ser palabras mayores y, entonces, también suspiro...
Quito, me apresto a caminarte para ver si en el recorrer tus calles me llegan mas suspiros, aires, quizás vientos. Descuida, los recogeré con cuidado y las palabras que traigan las guardaré sin deletrearlas y esperaré a ver que sucede con ellas, que mensajes encierran, que significados de ciudad profunda traen.
miércoles, 23 de marzo de 2011
como frutos secos
el corazón se aprieta en el recuerdo de sueños que el deseo de olvido quiere hacerlos lejanos, y que parece ser, recién volaron con el verano
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domingo, 6 de marzo de 2011
día de mar
se adentran los sueños más allá del mar y aunque no siempre vuelven cargados de buenas nuevas ni de hallazgos bellos, día a día terminan amontonados sobre la arena a la espera de nuevos-otros sueños...
miércoles, 9 de febrero de 2011
domingo, 6 de febrero de 2011
al final del camino...
Si te tiendo mi mano, después de lo que hemos hecho juntos y te niegas a apoyarte en ella, no me pidas luego que la extienda cuando piensas que lo sucedido puede ser complicado o un exceso.
Y si comienzas a desistir de lo que desde tu vital impulso buscaste, entonces no dudo y vuelvo a mi comienzo. Pero recuerda que no te seguí al primer momento y te di mis razones, esas que a ratos pareciera que se durmieron, y las reitero aunque parezca que con debilidad las sostengo, no porque no las sepas; no, es solo que sé bien que era posible el retroceso, la introspección que reflejas en el ceño, la seriedad de mirada tras los cristales que hasta ayer no estuvieron, cual herramienta útil para marcar el paso y la distancia que imprimes en el gesto, porque ahora vuelves a tu comienzo.
Si te tiendo mi mano, al final del camino que ni siquiera iniciamos, y te niegas a extenderla o frunces el ceño, suspiras o haces algún extraño gesto, no te preocupes que te entiendo porque sé bien lo que es hacer las cosas sin miedo.
jueves, 20 de enero de 2011
exilio de silencio
es circular la vida, dicen. Que energías vienen y van, cuentan.
La existencia, en ese va y ven, se desliza y no quiere dar pasos ni hacer ruido. Procura no despertar al tiempo. No quiere que voces antiguas vuelvan, y no porque el reloj al dar marcha atrás corra el riesgo que las manecillas declaren locura temporal; no, es solo que quiere evitar perder la paz que ha ganado si se aventura, en lo que sabe bien, es el mismo camino ya andado.
Es por eso, y por las dudas, que cuando, con un extraño presentimiento el pasado se acerca, se exilia, con cautela, en el fondo mismo del silencio.
martes, 11 de enero de 2011
"la autora" ya no está: se fue al mundo del revés para observarnos desde arriba de un jacarandá
"apaguense las nuevas luces del viejo Varieté...por la atención les damos gracias, que cierren el telón, que bajen luz de escena, aquí hay alma en pena. Hasta la próxima función"
(María Elena Walsh - febrero 1, 1930-enero 10, 2011-)
Mis niñas,
¿recuerdan todas las veces que imaginamos a la reina batata sentada en su trono de lata y las que le dibujaron a la mona Jacinta que se ha puesto una cinta porque quiere ser reina? o ¿cuántas veces fuimos juntas a París para verle a Manuelita ya sin arrugas o viajamos en cuatrimotor vistiendo el mameluco de Osías?
¿Recuerdan las veces que nos reímos cuando la gaviota pescó al salchicha como un camarón? Y tu, mi niña, repetías que el que se vaya a la playa desconfíe de un viaje en avión, para después jugar a buscar a la manteca, tras de una tostada a la hora de tomar el té en tetera de porcelana, cuidando que la nariz no se te caiga adentro de la taza?
Y "yo no sé por qué", pero ella tenía esa magia de hacer que se la oiga sin importar que ya no tenías añoymedio, o tres; o que ya llegabas a los diez cuando tu hermana ya había cumplido las quince. Y que, incluso más de una vez cantamos a coro, en Quito, junto a tus abuelos "había una vez un brujito en Bulubú", en honor al abuelo-doctor que manejaba, aunque no un cuatrimotor, al ritmo de esa canción.
Y así como ambas crecieron con las canciones de ella, yo crecí con ustedes al ritmo del mono liso, con coraje y con valor, ese que ambas me infundían y me infunden haciendo caso omiso a ese "tenemos miedo de andar a tientas" y mutuamente diciéndonos "Animo nos daremos a cada paso, animo compartiendo la sed y el vaso", con la energía que tenía la naranja que iba de la sala al comedor con su "no me tires con cuchillo, tírame con tenedor", como en el reino del revés donde los gatos dicen yes... "vamos a ver como es" que crecimos las tres y todavía hay momentos en que nos encontramos en ese tiempo en que un año dura un mes.
Y hoy vengo a contarles con tristeza que ella ya no está, por lo menos en su país, el que se parece al mío porque tiene la esperanza interminable y donde el idioma de infancia es un secreto entre los dos, entre ella y él, o entre el mío y yo. Se fue, dicen, al reino del revés, y dicen también que va montada en caballos de ajedrez.
Me refiero a ella, la que nos contó todos esos cuentos, la que se imaginó todas esas canciones para quedarse en nuestro imaginario y en nuestros corazones, en los de otros niños, de otras madres, de millones de nietos, incluso en los de aquellos a los que aun les buscan sus abuelos, acompañados de sus canciones, las de ella, en ese país en el que "la autora se preocupó por la infancia, pero jamás pensó que iba a vivir en un país jardín de infantes", en el que "la autora está muy cansada...por compartir el peso de la frustración generalizada, porque es célula de todo un organismo social y no aislada partícula, porque más que la imagen del país en el exterior le importa y duele el cuerpo de ese país por dentro. Y porque no es una revolucionaria, pero está muy cansada, no se exilia sino que se va a llorar sentada en el cordón de la vereda con un único consuelo, el de los zonzos" y que dice que "todos tenemos el lápiz roto y una descomunal goma de borrar ya incrustada en el cerebro. Pataleamos y lloramos hasta formar un inmenso río de mocos que va a dar a la mar de lágrimas y sangre que supimos conseguir en esta castigadora tierra".
Y porque eso le dolió siempre con la misma intensidad que amó contar canciones y cantarlas, es que decidió irse en el verano cuando las flores celestes se hacen presentes para reírse con las cosquillas que le hace ahora el viento a ella y no al jacarandá...
Recordémosla, mis niñas, en sus canciones y poemas, en sus historias...en su voz.
Muchos besos para ambas,
mamá
F.
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