lunes, 28 de julio de 2008

viajera de ocasión

nos cruzamos y ella me hizo un gesto. Acerqué mi mano y decidida se encaramó. Nos miramos sin hablar, yo no encontraba las palabras adecuadas para el saludo, pero ella se adelantó.

- Llévame contigo, me dijo.


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- En el sur nunca he visto jaibas de tu tipo y las que hay, tienen afinidad con la cocina, es decir, generalmente terminan con una buena sazón. Es verdad, eres diferente, no te parecerás a ellas cuando grande, pero por las dudas, no es conveniente.

- Quiero conocer el mundo, insistió.

- La arena no es fina y blanca como ésta, las aguas son heladas, por eso del tal Humboldt, tu ya sabes, la corriente...además ¿dónde se ha visto una jaiba en avión?

Y tuve que explicarle sobre los aviones y las nubes, sobre la larga cordillera que cruza el continente de norte a sur y decirle lo que es la geografía. Incluso asegurarle que se molestaría con el acento, la entonación. No, pero ella insistía mirándome con ojitos de súplica, con su mejor expresión intransigente de jaibita adolecente.


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Caminamos por la playa y ambas esgrimimos todo tipo de argumentos; a ella no le ponía contenta eso de correr todo el día por la arena buscando su agujero después que las olas la arrastraban y menos cuando los niños querían en un balde encerrarla.

Algunas veces tuvo inconvenientes con los cangrejos ermitaños cuando en la huida se encaramaba a sus casas. Es que soñaba con ser uno de ellos y crecer mudándose de caracol en caracol. Y por último, tenía miedo de los pájaros que se lanzaban en picada cuando llegaba la canoa del pescador.



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Cuando se dio cuenta que me alejaba de la playa para volver a casa su expresión cambió y rápidamente mi pidió que le bajara. La arena seca quemaba pero no le importó, la cercanía de la geografía urbana, dijo y entonces tras una mirada rápida y un beso al vuelo, la pequeña jaiba saltó...se confundió con el color de la arena, ni una sola huella de ella quedó.

martes, 22 de julio de 2008

el puente


el puente, originally uploaded by dibufoto.

le instalaron un puente entre dos dientes, uno de esos que se asoman a la ventana de la sonrisa y que juegan con palabras y versos.

Se rumorea que por los bordes del puente se los ve rondar inquietos, también que cuando a ella no le llegan o los ignora se producen los suicidios de besos.

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Foto original, originally uploaded by dibufoto.

sábado, 19 de julio de 2008

sueños al amanecer

quiso encerrar al sol en una caja, maravillada por la luz que iluminaba el cielo, pero a medida que se acercaba el astro se alejaba. Quería tener en ella también las delicadas siluetas que lo acompañaban, guardar las nubes y el brillo de las aguas.

Manta, originally uploaded by dibufoto.

Pensó que si lo guardaba todas sus mañanas serían como esa, llenas de alegría y de belleza. Se imaginó que al guardar todo el entorno en las noches iba a dormir acompañada por el sonido del mar y que si se sentía sola podría ver las olas reventar.


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Creía que al guardar el mar no iba a necesitar espejo y todas las mañanas se peinaría en su reflejo. Imaginó que sus hijos tendrían siempre ese sol y ese mar para crecer libres y contentos. Se vio a si misma ya anciana contemplando la caja y se entusiasmó porque veía que nunca perdería ni la iusión ni la alegría.


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Cuando despertó del ensueño, el entorno ya no estaba arrebolado, el mar mojaba la arena y una suave brisa traía aromas salinos, sonidos vivos. Las siluetas delicadas se habían convertido en un puerto y en la playa estaba llena de voces y de contento.


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Se echó a reír de su propio ingenio y de como la vida se ve tan simple cuando el sol se conjuga con el cielo, cuando el mar y las nubes se confabulan y nos dejamos llevar por los sueños.


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Entonces, bajó a la playa, caminó descalza en la arena, saludó con varios, habló con otros, se bañó en el mar.

Ese día recordó el sabor de la felicidad...


en Manta, originally uploaded by dibufoto.

miércoles, 16 de julio de 2008

la niña de guatemala


lirio (iris germanica), originally uploaded by dibufoto.

Cuando José Martí vivió en Guatemala por más de un año (►la historia), fue maestro en una escuela de niñas entre otras actividades que realizó.


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Allí conoció a María García Granados. Después de algunos meses viajó a México para casarse y regresó con su mujer a Guatemala.


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En mayo de 1878 la muchacha murió y en julio Martí y su mujer dejaron Guatemala.



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En 1891 publica en los "Versos Sencillos" este poema que hoy suena como canción.



jueves, 10 de julio de 2008

ojos glaucos

- ¿Cómo estás?

Me pregunta con suave y pausada voz al otro lado del teléfono.

- Bien estoy

Y para despejar las dudas

- ¿Sí estás bien?

- Sí, estoy bien

Es que se aprende a seguir; que las cosas siempre se pueden resolver y las que no, ya se verá. Nada es tan grave si todavía se puede reir, llorar, emocionarse y sentir.

- Si, estoy bien. No te preocupes, aprendí a estar bien.

- ¿Vale la pena tanto trabajo por muy poca paga?

Eso me contaste uno de esos días en que salimos juntas, mientras regresábamos una mañana; te lo dijo él que era tan calmado y sereno, él que repartió alegría hasta los noventa y nueve años. Si, valió la pena porque te gustan las plantas y los cultivos.

Te recuerdo en cuclillas sacando cebollas de la tierra, escogiendo espinacas, recogiendo aguacates; claro que no te ayudaba, si me distraía seguramente con la forma de los tallos, de las hojas, con el viento...y tu tan paciente.

No, ya no te gustan los taxos y no porque tengan ese aroma único o porque sean agridulces o porque en otros lados les dicen curuba; tampoco porque sea una passifloraceae. No, es que de tanta cosecha, tanto seleccionarlos, repartirlos e inventar que hacer con su jugo ya no los quieres más, aunque todavía hay en el jardín una mata que crece y de la que cuelgan las flores rosadas de pistilo largo y los frutos alargados vestidos de amarillo pálido aterciopelado.

- ¿Que la mata la cuida él?

- Si, ya lo sé.


piano a través de la pecera, originally uploaded by dibufoto.


Como sé lo bien que se siente cuando vuelve la magia de sentarse en la tercera grada frente al piano y tu en él tocando a Chopin:

- taraa ta ta ta taa tiraa ta ta ta taa tarai ra ra ra ta ta



- Si, estoy bien. No te preocupes. ¿Cómo no voy a estarlo?

Imposible, si pienso en tí y escucho tu voz desde lejos y veo tus ojos, tus lindos ojos y entonces sonrío.

-Tus ojos son "glaucos"

- ¿Recuerdas que te lo dije muy segura?

- ¿Que de dónde sacaba esas tonterías?

La culpa fue de ese poema, el de "las glaucas ondas del abismo": "Hay tardes en las que uno desearía embarcarse y partir sin rumbo cierto y silenciosamente de algún puerto irse alejando mientras muere el día emprender una larga travesía y perderse despúes en un desierto y misterioso mar no descubierto por ningún navegante todavía".

- No, no recuerdo la puntuación. Sí que es "Emoción Vesperal" de Ernesto Noboa y Caamaño. Sí, que sólo entendí que la olas glaucas eran del mismo color de tus ojos.

Y está tu fortaleza; tu siempre serena y tranquila aun en las urgencias. Y también cuando preparabas sabores con recetas, precisas, perfectas...el ajillo, la trucha, el mousse de piña, los dulces de higos y de guayaba. El punto "cuando se ve el fondo de la olla" o el almibar de bolita flotando en el agua, la masa de pan para finados, la colada morada y la inmensa olla de fanesca (sin tomate, porque no se le pone tomate, eso dices)... o los helados de mora y obvio, de taxo.

- Si, estoy bien. No tienes que preocuparte. Me enseñaste a estar bien.

Ahora el tiempo es para que te preocupes más de ti misma, te cuides y te mimes. Para que disfrutes más de las lecturas, de los libros. Hace poco el, también por teléfono me decía

- Está leyendo, sólo lee...

Así ha sido siempre, tu descanso es sumida en la lectura, siempre con libros. Y tantas historias nos contaste de chicos. Cuántos autores leí porque tu los leíste.

- Es tiempo de leer más. Es tiempo de cuidarte. Prométeme que lo harás

No necesitas cansarte, no hace falta correr tanto ni imponerse tantas tareas. Es tiempo de juntos disfrutar más cada instante; que disfrutes sus mimos, sus cuidados como el disfruta de los tuyos. Si, es que son tan afortunados ambos, se tienen el uno al otro, siempre se han tenido.

-Si, estoy bien... si te sé bien.

domingo, 6 de julio de 2008

ver la lluvia caer

un par de días antes del regreso compartimos el día; la ilusión de estar juntos, de conversar de cosas simples y otras no tanto, de ver como preparas un encebollado de atún y un arroz con calamares.

Nos sentamos a la mesa, me cuentas tus planes, te miro sereno y tranquilo como has sido siempre, y me produces más ternura que otras veces; me emociona saber como crees en la existencia, en el seguir haciendo el camino, en la vida en pareja a tus ochenta y un años.

Me encanta como se disfruta la tranquilidad y el silencio, el olor a tierra, el rumor de las ramas de esos nuestros árboles erguidos de tantos años.


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Cosechamos limones, los tuyos sesenta y a mi me toca completar los trescientos noventa mientras tu recoges la acelga; ciento quince higos pongo en el canasto, los dos últimos al momento en que empieza el aguacero y corro para proponerte tomar, mientras llueve, algo caliente.


lluvia en Puembo, originally uploaded by dibufoto.

Y nos sentamos en el banco con el jarro de agua de cedrón en la mano y vemos llover tras los vidrios y te pregunto por los pájaros ¿te acuerdas del jilguero y del gorrión?. Es que ya no sabes de ellos porque ni tu ni ella vienen tanto como antes y tampoco la pila está con agua, los pájaros ya no tienen donde bañarse.


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Recorro la casa de siempre con los ojos que tratan de evitar las lágrimas; una vez más quiero retener cada detalle, cada espacio, todos los árboles y las plantas; me quedo con el trino de algún pájaro sobre el nogal, con el aire ligeramente tibio y el color del cielo de la tarde que ya casi se va.

Le recogemos a ella, a mi madre, que nos espera. Me emociona verla contenta de su tarde de campo y de tu llegada, para ya juntos emprender la vuelta a Quito, igual como cada día desde hace cincuenta años emprenden la vida y vamos por la subida de Guápulo ... al llegar a casa sacamos los limones, los higos, la acelga y me traigo a estas lejanas tierras esa alegría tan básica, tan intensa y vital, tan tuya y de ella, como el olor de la lluvia en la tierra.

martes, 10 de junio de 2008

amiga querida


violeta en noche de lluvia, originally uploaded by dibufoto.


en el invierno eras feliz con un ramito de violetas.

En Santiago el invierno debe estar más triste porque te has ido y las violetas más intensas para despedirte.

Esta es una de las violetas de mi madre, de quien me dijiste muchas veces que te impresionó su dulzura.

En Quito hoy llueve como en invierno y por eso te regalo esta, una violeta de la ciudad que tanto quisiste, de esta tierra que te acogió en el exilio, en la que creció tu hija y nacieron dos de tus nietos. A la que diste tanto formando pintores, creando y trabajando también por los pobres. De esta ciudad que hiciste también tuya.

Aunque hoy no te habrán faltado ni te faltarán mañana los ramitos de violetas, mi querida amiga, mi maestra de dibujo, pero más que de dibujo de la vida, de consecuencia en las luchas, maestra de alegría, la que fuiste como otra madre, la que admiraba los dibujos de mi padre como el admira los tuyos.

No estaré para despedirte, pero me consuela el saber que mis hijas estuvieron porque te querían desde que nacieron.

No estuve hoy cuando tantos corazones se deben haber unido para no dejarte sola, para devolverte el cariño, la mano como tu la diste a tantos: los trabajadores, los exiliados que vinieron a estas mismas tierras, los perseguidos que estuvieron en tu pensamiento solidario, los pobladores que aprendieron creando a ser más libres, los mendigos de la calle, tus mendigos, esos que buscabas para hablarles, para que no tuvieran hambre, los que dibujabas para denunciar la injusticia.


Hoy deben ser muchos los que te acompañan en Santiago en tu despedida, tu hermana, tus hijos, tus nietos, los artistas, los pintores, los vecinos, los jóvenes, los niños, los de tu partido, los amigos de tantas luchas, los amigos de la vida, tus viejos y tus jóvenes amigos.

No estaré mañana para tu última despedida, por eso esta violeta, sencilla y bella como era tu vida, mi querida amiga Carmen Silva.

viernes, 6 de junio de 2008

siempre primavera

no importa la época del año, tampoco la altura, ni la lluvia, la mitad del mundo es eterna primavera y brotan los manzanos


brote de manzano, originally uploaded by dibufoto.



flor de manzano, originally uploaded by dibufoto.


y florecen las orquídeas


orquídeas blancas, originally uploaded by dibufoto.



orquídea fuccia con botones, originally uploaded by dibufoto.



orquídea fuccia, originally uploaded by dibufoto.



orquidea blanca con amarillo, originally uploaded by dibufoto.


y crece la flor de taxo (Passiflora mollisima L.), esa de pestilo largo


flor de taxo, originally uploaded by dibufoto.


junto a la flor de sambo (Cucurbita ficifolia)


flor de sambo, originally uploaded by dibufoto.


mientras las rosas enanas se imponen a cualquier otra planta


rosa enana, originally uploaded by dibufoto.


con el mismo desparpajo de la tupirosa, es decir la perenne y típica lantana (Lantana camara) originaria del Brasil y que por todo el mundo anda.


tupirosa, originally uploaded by dibufoto.

jueves, 5 de junio de 2008

amanecer



viernes, 30 de mayo de 2008

ciudad


hace dos días que camino por mi ciudad, despúes de poco más de un año, la de mi historia y mis raíces, en la que se pronuncia el idioma con todas las letras y sin aspaviento; la que mezcla las calles de adoquín con el pavimento.

La de la lluvia como diluvio que termina en una esquina para que brille el sol en la siguiente y donde el frío de altura, de dosmil ochocientos veinte metros ecuatoriales, lo tenía olvidado porque siempre me recibió con sus vestidos primaverales.

Hace dos días que siento a ésta mi ciudad, la de los cielos que empiezan donde terminan las calles que suben y que parece que se fueran a descolgar en las nubes; la que conserva lo colonial junto con lo nuevo.

No es aquella en la que vivo ya tantos años que suman más de los que vivi en ésta, esa que es como propia y que conozco tan bien. No, esta es la de mis amores más básicos, mis sentires históricos.

Ésta, la que se despierta exactamente a las seis de la mañana y oscurece con exactitud a las seis de la tarde, sin saber de estaciones ni calendarios y que al medio día no conoce de sombras por su habitar en la mitad del mundo y que sin escándalo se adorna de lomas, montañas y eternos nevados.

Un poco más de un año no es tanto, pero talvez siempre se sienta como tiempo largo.

martes, 27 de mayo de 2008

ciudad de otros


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Te camino, te recorro lenta y pausadamente y siento como otros te hacen suya andando por tus rincones, por tus calles frondosas de árboles de verano y esqueletos tristes de invierno.

Te camino, te miro y también te sonrío, pero no llego a amarte como amo a la mía; tu abrazo acogedor no me alcanza, no me llena del todo aunque te disfruto y te siento, porque también me perteneces día a día. Te tengo confianza y me conmueven sin asustarme tus dramas y tus historias oscuras.

Y por más que quiero y lo intento, no puedo todavía sentirte mía...







cuando sea grande

y este volver a ser es una forma de crecimiento qye es ya una constante; es hacer pequeños descubrimientos a partir de cosas que crearon grandes desconciertos; es también llenar vacíos y cerrar puertas; algo así como empezar a vivir ese momento que uno siempre repite en el pensamiento y acercarse cada vez más a lo que uno siempre dice: “cuando yo sea grande”.

miércoles, 21 de mayo de 2008

reloj


Museo d'Orsay, originally uploaded by dibufoto.


Me gusta la naturalidad con que el reloj pasa de las nueve y seis a las nueve y siete constatando una vez más el inminente avance del tiempo sin invasión de nostalgias, con la certeza que en un momento serán las nueve y diez y que sigues ahí respirando, sintiendo las manos, caminando y lo que es mejor, pensando.



ciudad de otros (*)

Te camino, te recorro lenta y pausadamente y siento como otros te hacen suya andando por tus rincones, por tus calles frondosas de árboles de verano y esqueletos tristes de invierno.


Te camino, te miro y también te sonrío, pero no llego a amarte como amo a la mía; tu abrazo acogedor no me alcanza, no me llena del todo aunque te disfruto y te siento, porque también me perteneces día a día. Te tengo confianza y me conmueven sin asustarme tus dramas y tus historias oscuras.

Y por más que quiero y lo intento, no puedo todavía sentirte mía...




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(*)Estoy en las vísperas de ir a la mía y he traido desde ese otro espacio.

sábado, 17 de mayo de 2008

llama


llama, originally uploaded by dibufoto.

No se llama flama, ni candela; se llama llama.

Aunque los que saben de ciencia le dicen "lama glama" llama se llama. La más andina de los Andes, la más serrana de todas, de lana fina, de ojos de almendra grande; esbelta y doméstica. La más bella y cercana.

La de la leyenda Inca que nació del enojo de Viracocha, el dios indignado por el amor prohibido de una pareja de enamorados y que cuando mira lo hace, segun el mito, con ojos de mirada humana, sin disimular el orgullo de provenir del Incario.


coqueteando, originally uploaded by dibufoto.

martes, 13 de mayo de 2008

en el muelle

texto con dos finales
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en el Sena, originally uploaded by dibufoto.


Marzo 31. No puedo precisar la hora; en el muelle no hay gente y hace días que no me sirve el reloj.

Me arreglo el gorro, me protejo las orejas. En el horizonte se esbozan sombras de barcos que se alejan. Siempre quise trabajar en uno, pero mi pierna inútil me lo impidió.

Miro hacia atrás, un hombre se acerca; su figura joven se contrapone con el rostro pálido y envejecido y cojea de la pierna derecha . Cuando estamos frente a frente siento algo así como un metal helado que recorre mi espalda, intento hablarle pero siento su mirada fría e intensa que no me deja.

En el horizonte, ya no se distinguen los barcos y el sol se oculta dejando una estela luminosa dorada.

Enfrento al hombre y me veo a mi mismo, enjuto y frío. Hoy es el último día, sumo la vida, los amores y también los sinsabores. Es el momento de hacer presente este, el último recuerdo.

Caminamos al infinito el hombre y yo, fundidos en un rayo de sol.

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Enfrento al hombre y me veo a mi mismo, enjuto y frío. Ahora comprendo que el salto desde el muelle fue fatal; ahora sólo queda recoger este último recuerdo.

Marchamos al infinito, el hombre y yo, fundidos con el último rayo de sol.




jueves, 8 de mayo de 2008

historia pendiente (2 de agosto de 1810)


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Su madre le puso por nombre Quinde.

A ella le gustaban los picaflores; desde muy niña corría tras ellos y de a poco aprendió a moverse tan suave e imperceptiblemente que ya no la sentían, entonces se quedaba quieta, absorta mirándolos mientras tomaban el néctar de las flores.

Ella, la muchacha, ese día, el segundo de agosto de 1810 acompañó a las hijas del hombre que luchaba por la independencia a visitarlo en la prisión. El junto a los otros detenidos que habían formado una Junta Soberana que desconocía a las autoridades nombradas por la Corona, fueron fusilados al momento de la visita, “Quiroga protegió con su cuerpo a sus dos hijas, mientras que la criada -que era una robusta mujer de raza negra, que se encontraba embarazada- se lanzó de rodillas al piso para proteger a su señor, implorando piedad a sus verdugos. Uno de los soldados respondió al clamor, de la manera más execrable, asestándole un sablazo que dejó postrada y para siempre a la fiel e infeliz mujer". Ella fue sacada del lugar junto a las niñas y a los pocos minutos nació Quinde, casi sin ayuda mientras se vivía la tragedia en la casa.

Quinde creció libre como un colibrí ajeno a los sucesos del lugar. Corría por el campo imitando el canto de los pájaros mientras iba a cumplir con los mandados y los recados sustituyendo a su madre imposibilitada de trabajar. Desde el nacimiento y durante los primeros años fue atendido por las otras mujeres de la casa que lo mimaban y prodigaban todo tipo de cuidados, al igual que a su madre.

Cuando creció, Quinde entendió que no sólo podía cantar como un pájaro, sino también que era capaz de volar y desde ese momento empezó a planificar su vuelo. Se paraba al borde del precipicio y mirando a lo lejos agitaba sus brazos tratando de sintetizar los distintos movimientos que observaba en todas las especies de la zona. Al mismo tiempo empezó a confeccionar con las plumas que encontraba en sus andanzas un par de alas sobre una base de hilos que se robaba de las hilanderas, perfectamente templados en flexibles y livianas cañas. Con los mismos hilos tejió pacientemente cordeles que le servirían para fijarlas a los brazos.

Al cumplir los trece, nueve días antes de la muerte de su madre, dio por finalizada la confección de esas perfectas alas y en las tardes de esos días, antes del ocaso se las probaba y se lanzaba desde cuanta loma encontraba. La mañana del día en que quedó huérfano pudo cruzar de una a otra loma y volvió radiante de felicidad a contárselo a ella, que compartió la felicidad de Quinde al tiempo que sus ojos brillaron con la misma alegría. Pocos minutos después y mientras sostenía la mano de él, ella cerró sus ojos para siempre.

Quinde en ese instante y a pesar de las lágrimas se sintió poderoso, con una energía que no había sentido antes. Después de enterrar a su madre corrió en busca de sus alas, se las puso y se acercó al precipicio, entonó el canto del picaflor y voló…voló sobre el monte, sobre el río, cruzó montañas, selvas y planicies y de pronto se vio frente a una inmensidad húmeda y brillante teñida de oro y rosa, flanqueada por una inmensa esfera dorada que se escondía en el horizonte.

Hipnotizado se acercó lo más que pudo a ella y al dar una voltereta en el aire vio detrás suyo seres alados que caían sobre las aguas atrapando peces entre chillidos y juegos. Entonces fue que entendió el sentido de su nombre que aunque sea el del ave más pequeña, que en quichua significa colibrí, el siempre fue un pájaro; fue también entonces que se supo por qué la historia nunca registró su nacimiento.


pajaro con dorados -1999
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(*) http://www.edufuturo.com/educacion.php?c=4220





miércoles, 7 de mayo de 2008

por hoy nomás


vaivén, originally uploaded by dibufoto.


A saltar en solitario al ritmo del contraste sin pisar los cables, sin pensar, sin asentar los pies en tierra.

Así, sin más.



lunes, 5 de mayo de 2008

haciendo equilibrio (o conjugando el sinsentido)


en Puembo, originally uploaded by dibufoto.

I

El juego entre la seducción y el desapego.

El juego sobre la misma hoja pero caminando por el filo.

El juego de levantar la cabeza en el extremo mismo.

El juego...

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II

Y juego, sin miedo , juego al riesgo.

Y juego al mismo juego que jugamos todos.

Sí, juego mientras se esconde tras la hoja el peligro.

Si, juego...

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III

Y tu juegas, avisando del sinsentido.

Y tu juegas pisando la superficie rugosa de la hoja, llevando a los otros al filo.

Sí, juegas pero sin arriesgarte al olvido.

Sí, juegas...

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IV

Nosotros jugamos porque nos gusta como le damos sentido.

Nosotros jugamos y también hablamos del peligro.

Nosotros jugamos tu con miedos, yo con equilibrio.

Y ellos juegan sin mirar este juego, ajenos a lo vivido.

Y ellos no juegan en esta hoja ni en el borde ni en el filo.

No, ellos no juegan por lo menos en esta hoja, en ésta la del desafío.

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FINAL (un punto aparte)

La seducción de lo que vibra con lo intenso; el necesario riesgo que es y no; el caminar por el borde, el ignorar la gravedad.

Jugar a que la vida es como la hoja que no sabe del viento, que no sabe que si sopla arrasa y que lleva como único argumento verdadero y seguro el desparpajo de la levedad.

Nada se pierde en el intento, sólo se le gana al tiempo: un día más.

Quizás mañana la orilla esté húmeda, resbalosa y entonces se haga presente la avisada caida, el final del andar...andar provocando a la realidad.

sábado, 3 de mayo de 2008

entre las piedras y yo


caminando por Lyon, originally uploaded by dibufoto.


mojadas, inhertes; paso cerca de ellas casi cada tarde ¿de dónde vinieron, cuántas aguas las bañaron antes, qué les hicieron para que fueran tan iguales?

Calladas saben de mi andar, cuando hace un tiempo, trataba de escuchar desde alguna ventana la música de los dos.

Testigos de piedra vieja que nos han visto pasar sellando en su humedad esta historia de acentos distintos y que queda sólo entre ellas, él y yo.


lunes, 28 de abril de 2008

domingo, 27 de abril de 2008

invitación

a soñar con las historias que cuenta el lago, con las que dice la orilla del frente o mejor aún, con lo que sucede allá en el horizonte. A compartir el placer único y maravilloso del silencio, de la paz que trae el rumor de las aguas...

viernes, 25 de abril de 2008

habitantes del bosque


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Soy única para tí y tu me bastas, eso lo sabes.

Por más que otras flores te ronden y lancen sus dardos de polen al centro de tu tallo; aun cuando otras de muchos colores agiten sus corolas o lleguen con sus aromas intensos, sabes que permaneceré en tí y seré tu centro y tus hojas me rodearán amorosamente y me sentiré cuidada por tus ramas.

Y tus hojas conversarán con mis pétalos y siempre nos contaremos historias de gnomos, no dejaremos de imaginar pequeños seres mágicos saltando entre nosotros y conservaremos la capacidad de asombro cuando los insectos nos caminen o nos besen.

Y me dejas en tu interior porque sabes que nadie te conmueve como yo con mis fantasías florales; porque un día el sonido del roce de mis pétalos te hizo buscarme entre todos los capullos; porque despierto en tí la ternura cuando me ves erguida y digna acercarme a tí al momento que la brisa del bosque me empuja. Porque ese mismo día un rayo de sol atravesó las copas de los árboles, me iluminó, me volvió transparente y pudiste ver en mi interior la misma savia que a ti te recorre; porque me sabes flor leal y compañera.

Y me quedo en ti porque me gusta como combina mi fuccia fuerte con tu vasto verde; porque el rumor del roce de tus hojas me emociona y me gustas lleno de nervaduras; también porque te estremeces al ritmo de los cantos de la floresta. Y te admiro porque eres libre y así vas y vienes por este y por otros bosques lejanos sin confundir el camino de regreso guiando a árboles grandes, a arbustos y plantas de otras selvas, porque el resto de los habitantes verdes de la espesura te miran con respeto y siguen la trocha que le abres.

Y juntos nos complementamos como ninguna otra flor con su planta y tus hojas me acarician y mis pétalos te tocan suavemente y me dejo. Y tu te resistes a la intensidad del color que me viste y te asustas porque crezco en ti con las mismas-raíces-diferentes, pero sin mezclarnos ni confundirnos y tu te mantienes glauco y yo encendida. Y aunque no quieres...por ahora, también te dejas.


martes, 22 de abril de 2008

mantel a cuadros

La taza llena y humeante de la que se desprende ese aroma a esencia dulce, a casa de abuelos, a mantel a cuadros azul con blanco y a café con leche. Bebes despacio para no quemarte. Partes con cuidado, para para evitar que se desmigaje, un pan bañado en vapor y deslizas sobre él un trozo suave que lo torna húmedo y brillante. Lo sumerges en la leche y aparecen las mismas redondelas doradas de siempre. Lo llevas a la boca oprimiéndolo entre la lengua y el paladar para extraer cada gota dulce con sabor a mantequilla.

Escuchas lejana la música, que a esas horas parece pedir permiso para no despertar a los trasnochadores. Miras a través del pequeño marco cuadrado por el que penetra la tímida luz mañanera que no se atreve a entrar del todo por no romper el encanto de éste, el único instante tuyo.

Te inquieta que el tejado de la casa de al lado hoy no esté dibujado de palomas. Te tranqulizan los sonidos con el eco que la noche olvidó y sientes la voz de abuela que ha recogido un huevo recién puesto para tí.

Todavía con la magia en los poros, te miras al espejo y te repasas el peinado, siempre hacia atrás y que te da aire de hombre serio, como dice abuela.

Mientras bebes el último sorbo de la taza te despabilas y miras a tu derecha, ella responderá que sí acepta ser tu mujer. Ahora viene tu turno, tragas el último pan con mantequilla y aclaras la voz, dirás que también aceptas. Intentas, de nuevo, preservar en el recuerdo este ritual de las siete en punto.

A lo mejor es el último.


viernes, 18 de abril de 2008

juntos por el camino

Juntos pasito a paso haciendo la vida. Regresamos por la misma ruta que abrimos con la ansiedad del comienzo, ahora pausado retorno al final del día.

Yo con tus cosas, tu con las mías; aunque no, tu con las tuyas y yo con las mías, que no se mezclen porque ya son una.

Tu con tus pausas y yo con mis apuros de hacer lo que talvez mañana se nos haga dificil; cuánto deseamos hacernos más liviano el trecho.

Hablas con tus silencios que acompañan mi reposo y me das la mano en mis titubeos cuando no sé a que iba.

Y así vamos; sabemos perfectamente que quiere el otro, no necesitamos de palabras porque las sonrisas cómplices develaron nuestras almas, el tacto los deseos y los ojos los corazones. Ahora poco nos miramos, no nos alcanza la vista y cuando lo hacemos nuestras miradas cansadas nos brindan alivio.

Y así seguimos juntos, por ese largo camino...

jueves, 17 de abril de 2008

pisando sombras

pisando sombras, originally uploaded by dibufoto.


camina por el cemento que le cruza la vida, haciendo equilibrio, buscando destellos, pisando sombras...

lunes, 14 de abril de 2008

al rojo vivo


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e intenso...


domingo, 13 de abril de 2008

y entonces, me despojo

y entonces cuando no sólo percibo, sino que me doy cuenta que mis palabras y mi amor no te llegan, que no pueden atravesar esa infranqueable barrera de historias o de miedos que te ponen la piel dura y que encierran tu corazón en una coraza, es entonces cuando me despojo de ti, de tu piel y de tus besos, de tus ternuras y tus caricias, hasta quedar yo desnuda, con el corazón carente, el alma fragmentada.

Y ni la música me reconforta ni la noche me acoge y camino sola, ajena, lejana a mi misma; me alejo por caminos que no conozco, bosques oscuros que me siguen con sus ramas fantasmales y corro en desiertos de arenas quemantes, buscando ese arroyo que me lave, que me limpie el sentimiento y apacigüe este fuego que me quema, esta llama que se enciende como tratando de iluminar mi ser para que no se apague mientras yo soplo para extinguir su brillo porque hiere mis ojos, quema mis pupilas, las mismas que te miraron, que te recorrieron centímetro a centrímetro extasiadas por tu presencia.

Y no encuentro el vital elemento para que refresque mi garganta seca, lastimada de tanto gritar tu nombre. Y no me encuentro a mi misma y toco sin hallar mi piel, mis manos y mis pies ya no sienten las piedras y mi boca ya no exhala vaho en esta helada noche de este mi invierno sin ti en medio del verano de sol arrogante.

Y me alejo, no pienso, no siento, no soy...por ahora, porque cuando el sol se oculte y el agua me bañe volveré a sentir la música, regresaré para ser la misma que fui, la que voló junto a los pájaros...

viernes, 11 de abril de 2008

en cualquier lugar

y talvez la tarde, cuando se vaya, me traiga en su brisa tu aroma;

y quizás al sentirlo me lleguen con el tus palabras;

y.¿quién sabe? en ese momento vea tu rostro, tu imagen lejana -por ahora- que mira el mar, se baña en vientos cálidos y respira aire salino;

y entonces te pensaré y tu pensamiento vendrá a mí y diremos que fue coincidencia, una más;

y como muchas veces nos pasa, te escribire unas palabras y en ese momento me llegarán las tuyas, comentando algo del día o nombrando un lugar y ahí nos quedaremos, como siempre, en ese, en cualquier lugar, por mucho tiempo inmóviles, hablando, mirándonos, mimándonos, sintiendonos


miércoles, 9 de abril de 2008

domingo, 6 de abril de 2008

por andar en las nubes

De tanto andar por las nubes me enredé en un hilo de algodón-de-nube y ahora estoy atada irremediablemente a ella.

¿Será talvez que corro el riesgo, de cuando se derrita, caer dispersa, convertida en húmedos suspiros, en lágrimas del cielo y pase a formar parte de la tierra?





nubes de Santiago, originally uploaded by dibufoto.






nuages du Paris , originally uploaded by dibufoto.




nuages du Paris , originally uploaded by dibufoto.






clouds of NY, originally uploaded by dibufoto.







nubes de Quito, originally uploaded by dibufoto.







nubes de Quito , originally uploaded by dibufoto.







nubes de Mindo (subtrópico), originally uploaded by dibufoto.