viernes, 3 de mayo de 2013
Hallando espacios
Hace un momento leí algo relacionado con leyes espirituales que se observan en la India: como las personas, las cosas, lo que nos sucede,llegan en el momento justo, son quienes deben ser y ocurren cuando tienen que ser. En otros momentos y circunstancias habría desechado ese planteamiento, pero ocurre que últimamente las cosas que hago encajan como piezas de rompecabezas, aunque no sean grandes cosas, pero son justamente aquellas que comienzan a darle sentido al estar en esta ciudad.
A ningún momento me detuve a pensar en como iba a hacer para encontrar espacios que se conjuguen con mis intereses personales, más allá de los que parecían obvios y que, sin embargo, no están. Esa ausencia me da la tranquilidad de saber que hasta el momento no hay nada forzado ni tampoco responde a algún "por cumplir" por parte de nadie.
Siento que empiezo a formar parte, sin proponérmelo explícitamente, de un tejido en el que cada hebra se une a la otra al momento en que se entrecruzan en armonía; y, percibo también, que nunca deje de ser hilo de este inmenso tejido ecuatorial, por más que por tantos años, aun sabiendo que era una hebra diferente intentaba ser una más del montón de hebras de otra urdimbre, que por las circunstancias creí que podía ser propia, pero que nunca fue mía.
A lo mejor ese es el sentido del que "ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado".
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lunes, 1 de abril de 2013
Quito (el regreso)

hace un par de semanas que recorro las calles de Quito, o mejor dicho, que, literalmente, las camino.
Los plazos se cumplieron luego que, paso a paso, fui armando el regreso. Fueron treinta y dos años de andar esa tierra chilena que me acogió, diez más que los que viví en Quito, allá donde nacieron mis dos soles y donde aprendieron a volar solas. Donde la vida me dejó tejer afectos, cariños y amores de esos que no mueren en el tiempo ni con las distancias porque se forjaron fuertes, con lazos indestructibles.
Ahora camino en mi ciudad y pienso en ella, en sus problemas y en su gente. Me sorprendo por la amabilidad de la gente y ese incansable saludo con el que en todas partes alguien recibe "como está, como ha pasado" que brota con una sonrisa sin siquiera conocerse y que inaugura el intercambio de palabras para dejar ese sabor cálido de gente aun preocupada por el otro.
Me dejo llevar por el sonido de esa lluvia que unos días parece traída por el otoño y que se acompaña del coro de sapos de los jardines contiguos, para, a la mañana siguiente, dar paso a un sol radiante cual primavera.
Empezar de cero, sonaba tan distante y ahora es real, pero ese empezar viene con códigos propios, con códigos adquiridos y otros más por sumar y ese es el desafío. Los afectos del sur del mundo me acompañan, los cariños dan fuerza y mis soles, una al sur y otra al norte de la mitad del mundo son la fuerza que está presente en cada espacio, en cada flor, en cada paso nuevo en esta ciudad...
lunes, 11 de marzo de 2013
la imagen de la ventana no está más
en este proceso de cambio la imagen anterior, la de la ventana, no está más. Quedó en el pasado y en menos de un mes le siguieron cinco imágenes de otras ventanas, pero ninguna como esa ni con el sentido que tuvo.
La vida sigue y vienen cosas nuevas...
domingo, 11 de noviembre de 2012
desde la ventana
el último lugar que elegimos para vivir trae incorporada esta imagen. Es inamovible, pero se adapta a las circunstancias: al llegar era verano y por las tardes el sol brillaba sobre los techos para al final del día llenar el cielo de verdaderos incendios; cuando la tristeza del invierno saludaba al amanecer, el paisaje de la imagen se llenaba de nubes grises y oscurecía la jornada.
La imagen es el recuerdo del despertar de un día de junio, una de esas escasas y nítidas mañanas, cuando la lluvia limpió el cielo y era posible mirar, sin smog, muy lejos.
sábado, 3 de noviembre de 2012
vidas que te cambian la vida
así se planta la semilla, originally uploaded by dibufoto.
Carmen Julia, mujer de manglar, recolectora de concha
Carmen Julia, mujer de manglar, recolectora de concha
para el sol un sombrero, originally uploaded by dibufoto.
Tres días bastaron, tres días de conocer desde sus propias voces, voces de mujeres del manglar, las historias de sus vidas, sus historias cotidianas, esas que empiezan cuando la densa noche aun no sabe que será día, a las cuatro, hora en que se cruzan las aves de trasnoche con los pájaros madrugadores.
El corazón está ya en otro lugar y aunque a ratos acechan los temores, el plan sigue fiel a ese después que partió con las risas de las mujeres del manglar.
sábado, 28 de julio de 2012
pertenencia
nunca nos vamos del todo. Nos ausentamos y al mismo tiempo permanecemos. Y eso que al comienzo parece un "para siempre", en el camino se torna un "mientras tanto" del que no nos damos cuenta hasta que las evidencias de algo, cualquier cosa, nos hacen sentido desde lo más profundo, desde esos códigos que nos permiten entenderlo todo sin pensar ni razonar y que simplemente están, por más que a ellos les hayamos sumado otros, porque son la raíz de lo que somos.
miércoles, 9 de mayo de 2012
la placita
tan sencillo como que, de pronto, detrás de una esquina se te aparece esa placita que apenas si la recordabas y te encantas y te quedas en ella... y ella en tí.
lunes, 23 de abril de 2012
palabra
el tiempo que pasa alocado, y todo arrasa, también se lleva con él la palabra; algunas veces en el momento justo en el que llega, otras cuando todavía no se pronuncia. En ocasiones queda grabada al reverso de algún papel, cualquier papel, aunque también busca las pequeñas hojas de esa libreta que viaja a casi todos los lugares, donde queda retenida, presa de otras páginas, otras palabras, números y hasta garabatos.
Sin embargo, son muchas las veces que se queda en el pensamiento, efímera, apurada como el tiempo, y se va presa del primer suspiro o se escapa fugaz con alguna idea...
Sin embargo, son muchas las veces que se queda en el pensamiento, efímera, apurada como el tiempo, y se va presa del primer suspiro o se escapa fugaz con alguna idea...
domingo, 1 de enero de 2012
domingo, 11 de diciembre de 2011
el día que murió el tirano
de la muerte del tirano sólo recuerda el ruido de la calle, gritos de festejo y de lamento, que a lo lejos traía la brisa de esa tarde de verano.
Pero lo que no olvida, ni su piel tampoco, es que junto a él en ese mismo instante, eran uno en la fiesta de los cuerpos y que entre ellos reinaba el amor.
Es el mejor recuerdo, y quién sabe si el mas feliz, que se puede tener de la muerte de un dictador.
Pero lo que no olvida, ni su piel tampoco, es que junto a él en ese mismo instante, eran uno en la fiesta de los cuerpos y que entre ellos reinaba el amor.
Es el mejor recuerdo, y quién sabe si el mas feliz, que se puede tener de la muerte de un dictador.
lunes, 8 de agosto de 2011
cuando la gente sale a la calle
el derecho a la educación, en un país en el que la educación universitaria pública se debe pagar, ¿dónde quedó?
(7 de agosto del 2011)
lunes, 27 de junio de 2011
martes, 21 de junio de 2011
abierta al cielo
se puede andar por la vida como casa abierta al cielo, sin techo y al descubierto. Y puede el sol traspasar el ser sin tropiezo ni paredes; como también la lluvia puede bañar el alma sin tener canaletas ni tejas en el medio. Así también, pueden las ideas ir y venir y encontrarse con ese pensamiento que quedó en otras casas que si tenían techo porque fueron las de siempre, las del comienzo.
Y porque no hay techo que frene se puede ser ave levantar vuelo y llegar lejos, talvez al sitio donde fue el inicio de todo, desde donde partió ese largo viaje que depara regreso.
Porque si ya una vez te fuiste puedes decir, con alguna noción del hecho, que ser migrante es no quedarse estático y, aunque es incierto, también es saber abrirse al futuro, porque una vez que emigras adquieres las herramientas para ser migrante de nuevo.
domingo, 19 de junio de 2011
cuando el cielo llora
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lunes, 13 de junio de 2011
jueves, 2 de junio de 2011
hilo de voz
desde sus magulladas ansias por seguir sus manos aprietan, temblorosas, el auricular y un hilo de voz se desprende para hablar. Apenas el hilo se pierde en el silencio, un sonoro tono galante, que desconoce y suena ajeno, rompe el tiempo al punto que se estremece temeroso; ya no recuerda esa voz, ni siquiera recuerda que es posible que alguien pueda emitir esos sonidos. Ella por un segundo esboza una sonrisa, la voz le recuerda la vida. Reacciona y apenas responde el saludo, parece ajena, extraña mientras el ruido circundante le traga. Que mañana te llamo, dice él. Que si no te respondo no insistas, agrega ella. Su mano temblorosa deja el auricular y las ansias, aun más magulladas, empequeñecen su alma y lo arropan hasta que desaparece.
viernes, 27 de mayo de 2011
de plazas y calles
cuando la gente sale es porque la pobreza, la angustia, la rabia y la impotencia ya no le caben y necesitan una ciudad, una plaza, una calle.
En respuesta a los que confunden aseo de plazas con represión están los que creen que las plazas son símbolos de liberación. El derecho a ocupar la ciudad, las calles, las plazas se queda en el papel cuando sus habitantes salen y quienes gobiernan les reprimen...a lo mejor siempre han sido solo palabras sobre el papel...
¿quién sabe?
sábado, 21 de mayo de 2011
tiempos
en fin...tiempo de hasta luegos, de empezar a caminar las decisiones.
Tiempo de, sin querer, volver a las distancias para esperar el tiempo...
martes, 26 de abril de 2011
ciudad profunda
Quito, respiro tu aire, te camino, aunque talvez no tanto como otras veces y a lo mejor porque recién te visito.
Y en ese aire me llega un suspiro leve, casi imperceptible de deseo de no ser visitante sino habitante y trato de retenerlo con cuidado porque ese, suspiro o aire, contiene palabras mas grandes, de esas que corren el riesgo de ser palabras mayores y, entonces, también suspiro...
Quito, me apresto a caminarte para ver si en el recorrer tus calles me llegan mas suspiros, aires, quizás vientos. Descuida, los recogeré con cuidado y las palabras que traigan las guardaré sin deletrearlas y esperaré a ver que sucede con ellas, que mensajes encierran, que significados de ciudad profunda traen.
miércoles, 23 de marzo de 2011
como frutos secos
el corazón se aprieta en el recuerdo de sueños que el deseo de olvido quiere hacerlos lejanos, y que parece ser, recién volaron con el verano
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domingo, 6 de marzo de 2011
día de mar
se adentran los sueños más allá del mar y aunque no siempre vuelven cargados de buenas nuevas ni de hallazgos bellos, día a día terminan amontonados sobre la arena a la espera de nuevos-otros sueños...
miércoles, 9 de febrero de 2011
domingo, 6 de febrero de 2011
al final del camino...
Si te tiendo mi mano, después de lo que hemos hecho juntos y te niegas a apoyarte en ella, no me pidas luego que la extienda cuando piensas que lo sucedido puede ser complicado o un exceso.
Y si comienzas a desistir de lo que desde tu vital impulso buscaste, entonces no dudo y vuelvo a mi comienzo. Pero recuerda que no te seguí al primer momento y te di mis razones, esas que a ratos pareciera que se durmieron, y las reitero aunque parezca que con debilidad las sostengo, no porque no las sepas; no, es solo que sé bien que era posible el retroceso, la introspección que reflejas en el ceño, la seriedad de mirada tras los cristales que hasta ayer no estuvieron, cual herramienta útil para marcar el paso y la distancia que imprimes en el gesto, porque ahora vuelves a tu comienzo.
Si te tiendo mi mano, al final del camino que ni siquiera iniciamos, y te niegas a extenderla o frunces el ceño, suspiras o haces algún extraño gesto, no te preocupes que te entiendo porque sé bien lo que es hacer las cosas sin miedo.
jueves, 20 de enero de 2011
exilio de silencio
es circular la vida, dicen. Que energías vienen y van, cuentan.
La existencia, en ese va y ven, se desliza y no quiere dar pasos ni hacer ruido. Procura no despertar al tiempo. No quiere que voces antiguas vuelvan, y no porque el reloj al dar marcha atrás corra el riesgo que las manecillas declaren locura temporal; no, es solo que quiere evitar perder la paz que ha ganado si se aventura, en lo que sabe bien, es el mismo camino ya andado.
Es por eso, y por las dudas, que cuando, con un extraño presentimiento el pasado se acerca, se exilia, con cautela, en el fondo mismo del silencio.
martes, 11 de enero de 2011
"la autora" ya no está: se fue al mundo del revés para observarnos desde arriba de un jacarandá
"apaguense las nuevas luces del viejo Varieté...por la atención les damos gracias, que cierren el telón, que bajen luz de escena, aquí hay alma en pena. Hasta la próxima función"
(María Elena Walsh - febrero 1, 1930-enero 10, 2011-)
Mis niñas,
¿recuerdan todas las veces que imaginamos a la reina batata sentada en su trono de lata y las que le dibujaron a la mona Jacinta que se ha puesto una cinta porque quiere ser reina? o ¿cuántas veces fuimos juntas a París para verle a Manuelita ya sin arrugas o viajamos en cuatrimotor vistiendo el mameluco de Osías?
¿Recuerdan las veces que nos reímos cuando la gaviota pescó al salchicha como un camarón? Y tu, mi niña, repetías que el que se vaya a la playa desconfíe de un viaje en avión, para después jugar a buscar a la manteca, tras de una tostada a la hora de tomar el té en tetera de porcelana, cuidando que la nariz no se te caiga adentro de la taza?
Y "yo no sé por qué", pero ella tenía esa magia de hacer que se la oiga sin importar que ya no tenías añoymedio, o tres; o que ya llegabas a los diez cuando tu hermana ya había cumplido las quince. Y que, incluso más de una vez cantamos a coro, en Quito, junto a tus abuelos "había una vez un brujito en Bulubú", en honor al abuelo-doctor que manejaba, aunque no un cuatrimotor, al ritmo de esa canción.
Y así como ambas crecieron con las canciones de ella, yo crecí con ustedes al ritmo del mono liso, con coraje y con valor, ese que ambas me infundían y me infunden haciendo caso omiso a ese "tenemos miedo de andar a tientas" y mutuamente diciéndonos "Animo nos daremos a cada paso, animo compartiendo la sed y el vaso", con la energía que tenía la naranja que iba de la sala al comedor con su "no me tires con cuchillo, tírame con tenedor", como en el reino del revés donde los gatos dicen yes... "vamos a ver como es" que crecimos las tres y todavía hay momentos en que nos encontramos en ese tiempo en que un año dura un mes.
Y hoy vengo a contarles con tristeza que ella ya no está, por lo menos en su país, el que se parece al mío porque tiene la esperanza interminable y donde el idioma de infancia es un secreto entre los dos, entre ella y él, o entre el mío y yo. Se fue, dicen, al reino del revés, y dicen también que va montada en caballos de ajedrez.
Me refiero a ella, la que nos contó todos esos cuentos, la que se imaginó todas esas canciones para quedarse en nuestro imaginario y en nuestros corazones, en los de otros niños, de otras madres, de millones de nietos, incluso en los de aquellos a los que aun les buscan sus abuelos, acompañados de sus canciones, las de ella, en ese país en el que "la autora se preocupó por la infancia, pero jamás pensó que iba a vivir en un país jardín de infantes", en el que "la autora está muy cansada...por compartir el peso de la frustración generalizada, porque es célula de todo un organismo social y no aislada partícula, porque más que la imagen del país en el exterior le importa y duele el cuerpo de ese país por dentro. Y porque no es una revolucionaria, pero está muy cansada, no se exilia sino que se va a llorar sentada en el cordón de la vereda con un único consuelo, el de los zonzos" y que dice que "todos tenemos el lápiz roto y una descomunal goma de borrar ya incrustada en el cerebro. Pataleamos y lloramos hasta formar un inmenso río de mocos que va a dar a la mar de lágrimas y sangre que supimos conseguir en esta castigadora tierra".
Y porque eso le dolió siempre con la misma intensidad que amó contar canciones y cantarlas, es que decidió irse en el verano cuando las flores celestes se hacen presentes para reírse con las cosquillas que le hace ahora el viento a ella y no al jacarandá...
Recordémosla, mis niñas, en sus canciones y poemas, en sus historias...en su voz.
Muchos besos para ambas,
mamá
F.
lunes, 15 de noviembre de 2010
sábado, 13 de noviembre de 2010
en compañía de los árboles
sábado, 23 de octubre de 2010
viernes, 22 de octubre de 2010
jueves, 21 de octubre de 2010
domingo, 17 de octubre de 2010
domingo, 5 de septiembre de 2010
miércoles, 28 de abril de 2010
ese mar
no digas nada, guarda silencio mientras el canto de las olas acompaña. No, no digas nada, sólo siente el aire marino y la profunda voz del mar que habla. Déjate llevar, piérdete en el balanceo de la noche; vamos...
domingo, 11 de abril de 2010
duelo
porque a él lo atrapó la muerte disfrazada de ángel es que dejó de escuchar el flamenco y así vivió su duelo; pasó mucho tiempo sin guitarra y cante, mucho tiempo de tener el alma de negro, de mirar las mañanas bajo una capa de niebla y sin arreboles cuando ya se iba la tarde.
Alejada del mundo a la espera de algún querube, como los que él guardaba, para que se la lleve a ese lugar lejano, se pasaba las horas sin saber del tiempo, mientras en el recuerdo se miraba en esos ojos llenos de historias que le traían un dejo alegre.
Y fue así que la encontró el despertar de ese día, con la sonrisa grabada en su rostro, ya sin vida.
domingo, 4 de abril de 2010
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